CORONAVIRUS: Un supermercado chino anunció que desde hoy atiende solo por WhatsApp

Para muchos, el brote de coronavirus impuso nuevas prácticas y modificó la dinámica habitual de sus días. El lavado de manos con agua o alcohol en gel, por ejemplo, se volvió una costumbre que se repite varias veces a lo largo de la jornada. Por el contrario, los saludos de besos en la mejilla o con un apretón de manos, al igual que compartir el mate, se volvieron hábitos a dejar de lado.
Cada cambio responde a las recomendaciones realizadas por las autoridades sanitarias para evitar el contagio de COVID-19, que hasta este sábado por la noche ya afectó a 45 personas en la Argentina, de las cuales tres de ellas se recuperaron y fueron dadas de altas y dos perdieron la vida. El fin es no mantener un contacto estrecho (se considera así a estar a una distancia menor a dos metros) con personas que pudieran estar contagiadas.
 En consonancia con ello, un supermercado chino del barrio porteño de Núñez se sumó a las medidas de prevención y decidió atender al público y vender sus productos únicamente recibiendo pedidos a través de comunicación telefónica.

Los dueños del local comercial, ubicado sobre la calle Larralde, así lo comunicaron tras la declaración de la emergencia sanitaria por parte del gobierno nacional: “Sr. Clientes: por motivos de seguridad les informo que, a partir del lunes 16 de marzo, solo se venderá vía WhatsApp o por llamada desde su casa. Una vez que esté listo su pedido, avisaremos para que puedan ser retirado”, se lee en los carteles pegados en las puertas de su negocio.
“Trabajamos sin tomar fila ni esperar en el salón. Juntos podemos tomar medidas para preservar la higiene y salud de todos. Disculpa por la molestia”, cierra el mensaje, acompañados por un número de teléfono de línea y otro de celular. No se aclara por cuánto tiempo se mantendrá vigente la flamante modalidad.


Ayer, dos supermercados chinos fueron novedad y no por razones similares, sino porque sus propietarios no estaban cumpliendo con la cuarentena obligatoria a pesar de tener antecedentes de viajes a su país de origen.

En uno de los casos, en la ciudad santafesina de San Lorenzo, la mujer dueña del comercio había estado varios meses en China. Había viajado en diciembre para pasar las fiestas y había retornado a la Argentina la semana pasada. Según se constató, arribó al aeropuerto de Ezeiza el jueves 5 de marzo.

Si bien no presentó síntomas, ella ya se encontraba en aislamiento. No obstante, su marido seguía atendiendo el supermercado. A raíz de esta situación, la Secretaría de Salud municipal intervino y dispuso que el hombre también guardara cuarentena de 14 días, dada la relación de proximidad.


El otro de los casos llegó a la Justicia. Fue en la ciudad de Zárate, una pareja de ciudadanos chinos terminó acusada por el juez federal Andrés González Charvay por negarse a cumplir la etapa de aislamiento.

Sucedió que el hombre regresó desde China a la Argentina hace tres días, el 10 de marzo. Y sin pensar siquiera en la cuarentena abrió su negocio y envió a su hija de 12 años al colegio.

Fue la directora del establecimiento educativo quien dio aviso a las autoridades municipales de Zárate. Una médica que responde a la secretaria de Salud se comunicó con ellos y certificó que la familia no quería aislarse. A pesar de que se lo indicaron, ambos volvieron a sus actividades laborales en el día de ayer.

En consecuencia, el magistrado los llamó a indagatoria (para el día 27, una vez cumplida la cuarentena) y resolvió decomisar sus bienes, a la vez dispuso dar a publicidad la resolución para concientizar a la sociedad.

Tanto al hombre como a la mujer y la hija de la pareja se les realizaron los estudios de hisopado nasal orofaríngeo y se remitieron las muestras al Hospital Malbrán. Se esperan los resultados para los próximos días. Mientras tanto, la Municipalidad buscaba saber quiénes pudieron haber pasado por el negocio o con quiénes más pudieron haber tenido contacto los viajeros.