MADARIAGA: Cayo un parapente en el aeródromo de Pinamar un muerto y un herido grave



Domingo 17 de Enero del 2016 Un parapente se accidento en el aerodromo  de Pinamar en el partido de General Madariaga

El accidente ocurrió al rededor de las 17:45  hs del dia sabado cuando el instructor perdió el control del aparejo precipitándose
 a tierra


El comando de patrulla rural participó de un operativo de salvataje y asistencia de dos aladeltistas que se precipitaron a tierra en Ruta 74. Uno de los tripulantes falleció.

El CPR fue notificado, a las 17:40, de un accidente en Ruta 74 kilómetro 7, en el Aeroclub de Pinamar.

Allí un instructor de Mar Del Plata, identificado como Mariano Jurgens, se precipitó a tierra junto a su alumno, Juan Quiroga, oriundo de la localidad de Moreno.

A consecuencia del impacto, el tripulante de mayor experiencia falleció en el acto y el otro resultó gravemente herido. Su traslado se produjo en medio de un operativo de seguridad coordinado por el CPR y personal del Hospital de Pinamar.

La causa fue caratulada como lesiones graves e interviene la UFI 5 de Pinamar.

¿Que es un parapente?

El parapente (del francés parapente, acrónimo de parachute, paracaídas, y pente, pendiente) es un deporte nacido a fines del siglo XX por la inventiva de montañeros que querían bajar volando mediante un paracaídas desde las cimas que habían ascendido.
El ala, y a veces todo el equipo, se llama así con el mismo nombre, parapente. La definición técnica sería algo así: planeador ligero flexible. Planeador porque no consta de motor y flexible porque no hay partes rígidas que compongan el ala, por lo que puede ser transportado en el maletero de un coche. El peso de todo el equipo, suele rondar los 25-30 kg aunque hay equipos para montaña con una masa aproximada de unos 8 kg . El piloto y ocasionalmente el pasajero de parapente estarán equipados con el equipo de seguridad obligatorio, cascos y paracaídas de emergencia y con diversos instrumentos electrónicos: variómetro o altivario, GPS y equipo de radio.

             (foto ilustrativa)
Se trata de poder despegar, volar y aterrizar con un ala flexible por los propios medios del piloto, es decir; a pie. El ideal sería desde una ladera no muy inclinada y encarada a un viento moderado de unos 10-20 km/h, o menos aún si se pretende volar cerca de la costa, ya que el aire tendrá una mayor densidad allí debido a unas presiones atmosféricas y humedades relativas más elevadas. Después el piloto se sentará cómodamente en una silla o arnés, unidos a las bandas de suspentaje mediante dos mosquetones.

La forma de vuelo es pendular, lo que quiere decir que el piloto tiene control directo en sólo dos de los tres planos de vuelo; alabeo (con el peso del piloto y los frenos) y cabeceo con los dos frenos simultáneamente y con el acelerador) la guiñada por lo tanto, al carecer de cola, queda fuera del control del piloto.

fuente prensa de la municipalidad de Madariaga
fotos Diego Uribe

Publicar un comentario