
Lo que para muchos es solo una botella vacía, para Francisco Martinenghi se convirtió en el punto de partida de un proyecto que une reciclaje, tecnología y creatividad. Con 34 años y desde su casa en Neuquén , este diseñador gráfico logró transformar el plástico de una botella de 2,25 litros en 11,5 metros de filamento para impresoras 3D , suficiente para mantener una máquina funcionando durante seis o siete horas.
La iniciativa, bautizada Punto Verde Gráfico , nació de la preocupación de Martinenghi por la cantidad de residuos que genera la industria gráfica. Tras años de trabajar en diseño y ver cómo se descartaban vinilos, plásticos y otros insumos, decidió buscar una alternativa para darles una segunda vida.
Sin maquinaria industrial ni grandes inversiones, comenzó a experimentar en su vivienda. Adaptó una impresora 3D y, mediante un proceso de corte y extrusión, logró convertir botellas descartadas en filamento reutilizable . El color del material depende del envase original, por lo que no necesita tinturas adicionales .
El procedimiento que desarrolló Martinenghi consiste en recuperar el plástico de las botellas , cortarlo en tiras y procesarlo con un sistema de extrusión para obtener el filamento que utilizan las impresoras 3D. Según explicó, una botella de gaseosa de 2,25 litros rinde 11,5 metros de material , lo que permite imprimir objetos durante varias horas.
Además de botellas, el emprendimiento experimenta con tapitas, bolsas, lonas publicitarias, restos de vinilo y componentes electrónicos . Las tapas, por ejemplo, pueden transformarse en placas plásticas mediante calor, y algunas bolsas se convierten en láminas flexibles para fabricar accesorios.
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Entre los productos que ya desarrolló se destacan marcos de anteojos, carteles, juegos didácticos y prototipos . Uno de sus trabajos estuvo vinculado a una campaña oftalmológica solidaria, donde comenzó a fabricar marcos de anteojos reciclados, demostrando que los residuos pueden convertirse en objetos útiles.
El crecimiento de Punto Verde Gráfico llamó la atención de Impacta Neuquén , un programa provincial que impulsa proyectos con impacto económico, social y ambiental. En 2025, el emprendimiento de Martinenghi fue seleccionado entre 97 propuestas y recibió un aporte de $14 millones para ampliar su capacidad de producción.
Con esos fondos, el emprendedor planea incorporar maquinaria, como una trituradora industrial y equipos de mayor capacidad, además de fortalecer su marca y generar nuevos puestos de trabajo. El objetivo es pasar de una producción artesanal a una escala mayor, sin perder el espíritu original de aprovechar materiales que otros descartan.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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