
Mientras una compañía llevaba barcos al río Potomac en Estados Unidos para desarmarlos durante la década de 1920, más de 100 embarcaciones quedaron abandonadas. En la actualidad, son pequeñas islas en las que habitan distintos animales.
El episodio sucedió en Mallows Bay , ubicada en el estado de Maryland. En esta zona, se acumularon decenas de embarcaciones que habían sido construidas para la Primera Guerra Mundial , pero que nunca llegaron a ser parte del conflicto armado.
A medida que pasó el tiempo, los restos acumularon sedimentos y semillas , que favorecieron el crecimiento de plantas y árboles en las estructuras. En la actualidad, son refugios para peces, aves, castores y múltiples especies autóctonas del lugar.
La iniciativa empezó entre 1917 y 1919, cuando Estados Unidos fabricó cerca de 300 barcos de vapor de madera para transportar suministros durante el conflicto. De todas maneras, la guerra terminó antes de que la mayoría pudiera utilizarse, por lo que quedaron obsoletos.
Ante esta situación, la empresa Western Marine and Salvage Corporation compró varios de los barcos, con el fin de recuperar metales y otras piezas valiosas que pudieran vender y ganar algo de dinero.
En ese sentido, 169 barcos fueron trasladados a Mallows Bay en 1929 para extraer los materiales. Para favorecer este proceso, muchas unidades fueron incendiadas hasta la línea de flotación y sus estructuras quedaron parcialmente sumergidas.
Sin embargo, al poco tiempo el negocio perdió rentabilidad y la empresa cayó en bancarrota durante la Gran Depresión. De todas maneras, los restos continuaron en el lugar y comenzaron a ser conocidos como la “Flota Fantasma” .
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) explicó que los cascos de las embarcaciones empezaron a retener sedimentos y semillas con el paso del tiempo. Así, se formaron arbustos y árboles sobre sus estructuras.
Algunas de las especies vegetales que pueden observarse son los cedros rojos y caquis silvestres . Como si fuera poco, los restos ofrecen refugio para peces y castores, mientras que aves como águilas calvas, garzas azules y águilas pescadoras utilizan los barcos para anidar y descansar.
La importancia de este sitio fue tan grande a nivel histórico y ambiental que, en 2019, las autoridades lo declararon Santuario Marino Nacional Mallows Bay-Potomac River .
Así, las embarcaciones que habían sido construidas para una guerra terminaron formando un ecosistema en el río casi un siglo después de haber sido desechadas.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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