
Durante la mañana de este martes 20 de octubre, se conoció la triste noticia de la muerte de Antonio Grimau a los 82 años . Fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices. “A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino . Abrazamos con afecto a sus familiares, amistades y colegas en este momento de tristeza”, expresaron y rápidamente amigos, colegas y admiradores de su trabajo lo despidieron con sentidos mensajes . El actor falleció 16 años después de una pérdida que atravesó por completo su vida. En 2010 murió Lucas, su hijo con Leonor Manso , en un caso lleno de misterio y dudas que se hizo eco en todo el país.
Antonio Grimau y Leonor Manso fueron una de las parejas más populares de la década del 70. Fruto de su amor, en 1974 le dieron la bienvenida a Lucas Rebolini Manso . Su hijo se dedicó a la música y tuvo un trágico fallecimiento a los 36 años : los actores denunciaron su desaparición, pero llevaba días en la Morgue Judicial sin ser identificado.
El 3 de marzo de 2010, Antonio Grimau y Leonor Manso acudieron a la comisaría 19 para denunciar que su hijo estaba desaparecido desde el 22 de febrero y un par de días después el actor compartió la noticia en las redes sociales y los medios de comunicación para buscar toda la colaboración posible para la búsqueda. El 16 de marzo, se confirmó que el cuerpo del joven llevaba casi un mes en la Morgue Judicial como NN .
Durante la búsqueda, la actriz le dijo a LA NACION que la última vez que habló por teléfono con su hijo fue entre el 20 y 22 de febrero, pero existió una confusión con respecto a las fechas. Durante la madrugada del 6 de febrero, Lucas, que por aquel entonces vivía sobre la calle Agüero entre Charcas y Güemes, en el barrio de Recoleta, ingresó al Hospital Fernández tras descomponerse en Anchorena y Charcas, pero minutos después se escapó .
A las 2.10, el Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME) volvió a ingresarlo al centro médico con un cuadro de excitación psicomotriz , motivo por el cual no pudieron identificarlo apropiadamente, dado que tampoco llevaba consigo su documentación. Según fuentes policiales, había sido demorado a la altura de Salguero y Castex por correr desnudo por la calle bajo los efectos de sustancias, tras la denuncia de una vecina.
Lucas falleció el 10 de febrero de 2010 a las 9.15 en la sala de cuidados intensivos del Hospital Fernández a causa de una neumonía, según determinó la autopsia. Dos días después fue trasladado a la Morgue Judicial. Sus padres radicaron la denuncia en la policía el 3 de marzo y recién durante la tarde del 16 fueron a identificar el cuerpo. Un informe de la Fiscalía en lo Criminal de Instrucción 47 determinó que “según un comparativo dactilar” se identificó que el cadáver correspondía a Lucas Rebolini Manso.
Tras la identificación, se realizó una revisión de la autopsia en la que se determinó que no hubo ni irregularidades ni golpes y que el joven de 36 años murió de una neumopatía . El 24 de marzo fue enterrado en el cementerio de la Chacarita y, si bien la investigación continuó abierta, finalmente la justicia archivó la causa determinando que se trató de un hecho fatal y no de una negligencia.
Durante años, Grimau evitó hablar públicamente de la muerte de su hijo. Recién en octubre de 2025, durante una charla con Héctor Maugeri para +Caras , usó la palabra “desesperante” para referirse a lo sucedido y a la adicción a la cocaína que tenía su hijo. “Así fue y, bueno, hubo que asumir ese dolor de por vida . Yo en general me rehúso a hablar del tema, pero sí, es un momento en el que yo creí que estaba todo terminado porque con Lucas, mi único hijo varón, tenía una relación particularmente hermosa . Y lo perdí, pero lo perdí hasta cierto punto porque sigue estando en mí, de todas las maneras, con anécdotas en común y mucha vida, por suerte, transmitida juntos”, reflexionó.
Sostuvo que sentía “impotencia” por no haber podido salvarlo y aseguró que tanto él como Leonor hicieron “absolutamente todo lo posible” para ayudarlo, pero no hubo manera “porque esa maldita droga tiene, a veces, en algunos casos, tal vez la mayoría, desgraciadamente, la imposibilidad de salvarlo”. Frente a la consulta de un consejo para otros padres en esa misma situación, dijo: “Es difícil acercar una palabra, salvo el acompañamiento en ese dolor, porque es algo irreparable . Una vez mi terapeuta me dijo: ‘La pérdida de una madre —como me pasó a mí a los 12 años— es irreparable, pero no hay ningún otro afecto que lo pueda equiparar. Es un agujero que queda en el alma para siempre y no hay manera de reemplazarlo. Y de algún modo o del mismo, pasa con los hijos. Es así de tremendamente doloroso y hay que arrastrarlo de la mejor manera”.
En este sentido, definió a Lucas como una persona “alegre y contenta”. “La verdad es que yo no sé cómo tomó ese camino porque tenía un carácter muy especial. Era angelado, músico y la verdad es que me costó entender hasta donde pude, pero creo que Lucas ya no era de este mundo. Su personalidad hipersensible no tenía nada que ver con este mundo tan cruel y tan desangelado. Yo creo que no soportó muchas cosas de este mundo y la salida fue la peor, pero tal vez fue el único camino que pudo encontrar ”, sentenció.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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