
Los adornos con brillos fueron desde hace años los protagonistas indiscutidos del árbol de Navidad . Sin embargo, para estas fiestas 2026 se apuesta por un cambio en la decoración y la nueva tendencia es una estética más tranquila, cálida y sofisticada.
La consigna es clara: menos brillo, más texturas y una paleta de colores naturales que transforma los ambientes durante las fiestas. Este año se da lugar a una ambientación elegante y moderna, sin perder el espíritu festivo.
Una de las formas más simples de renovar el árbol es reemplazar las tradicionales bolas brillantes por adornos con acabado mate . Las superficies opacas generan un aspecto más uniforme y permiten combinar distintos colores sin sobrecargar la vista .
Los tonos neutros —como blanco, beige, crema, marrón, verde oscuro y champagne— se imponen para lograr una decoración sobria y elegante . Para quienes buscan un toque de color, la opción es elegir un tono protagonista y repetirlo en diferentes adornos, logrando así una composición armónica.
La combinación de figuras de distintos tamaños , desde bolas grandes hasta pequeños detalles, suma profundidad y movimiento al árbol, evitando que la decoración resulte monótona.
Los adornos de madera ganan espacio entre las ramas, aportando un aire artesanal y cálido. Estrellas, copos de nieve, casitas y pequeños árboles de madera pueden mezclarse fácilmente con otros materiales, tanto en árboles tradicionales como en propuestas minimalistas.
El terciopelo también se convierte en protagonista: moños y detalles en este material suman volumen y sofisticación sin recurrir al brillo. Los tonos bordó, verde oscuro, azul profundo, marrón o beige funcionan especialmente bien en decoraciones de inspiración clásica o contemporánea.
La clave está en combinar diferentes texturas —mate, madera, textiles y cerámica— y jugar con los tamaños de los adornos para lograr un árbol elegante, pero con personalidad.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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