
Hablar en voz alta suele asociarse rápidamente con enojo, agresividad o una personalidad dominante. Sin embargo, distintas investigaciones sobre comunicación muestran que la intensidad de la voz también puede estar relacionada con la forma en que las personas expresan emociones y transmiten activación emocional , por lo que levantar la voz no necesariamente significa que alguien esté enojado.
Una investigación publicada en Scientific Reports en 2021 analizó cómo las personas interpretan distintas intensidades de expresiones vocales. Los investigadores realizaron tres experimentos con 90 participantes y encontraron que los oyentes podían identificar con claridad la intensidad y el nivel de activación de una expresión, aunque las emociones extremadamente intensas resultaban más difíciles de clasificar.
La intensidad de la voz es uno de los elementos que utilizamos para transmitir información durante una conversación. No solo importa qué dice una persona, sino también cómo lo dice , incluyendo el volumen, el tono y la velocidad del habla.
Los investigadores de Scientific Reports señalaron que las características acústicas de la voz están relacionadas con la activación emocional y permiten transmitir información sobre el estado afectivo de una persona. Sin embargo, una mayor intensidad no significa automáticamente una emoción específica.
Esto es importante porque una persona puede elevar la voz cuando está entusiasmada, sorprendida, emocionada o intentando hacerse escuchar , y no necesariamente porque esté atravesando un momento de enojo.
Otra investigación publicada en 2024 en Journal of Experimental Psychology: General analizó más de 3.000 vocalizaciones humanas y cuatro experimentos de percepción.
Los investigadores encontraron que el volumen de la voz tiene un papel importante en la manera en que se transmite la fuerza y la intimidación . En determinadas condiciones, una voz más fuerte puede funcionar como una señal de poder o de amenaza.
Esto ayuda a explicar por qué una persona que habla muy fuerte puede ser percibida como agresiva aunque esa no sea necesariamente su intención.
La relación entre volumen y personalidad tampoco es tan sencilla. Una revisión de investigaciones sobre la voz señala que las personas que hablan fuerte pueden ser percibidas como más poderosas, seguras, persuasivas y asertivas , aunque también pueden generar percepciones de dominancia o agresividad.
Además, un estudio sobre comportamiento y características de la voz encontró que, en niños, una mayor intensidad al hablar se asociaba con sociabilidad y extroversión , aunque la investigación no permite trasladar automáticamente esos resultados a todos los adultos. Por eso, el volumen por sí solo no alcanza para determinar si una persona es agresiva.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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