
Los Pumas , con muchas variantes y caras nuevas, cayeron este sábado contra los Springboks por 17-10 en un test match jugado en la cancha de Vélez. La derrota, no obstante, tiene que dolerle poco a Felipe Contepomi y sus pupilos, ya que mostraron mucha disciplina y carácter para incomodar a los campeones del mundo, que llegaron a Liniers con su formación de gala. Con vida hasta el último segundo, Matías Moroni se quedó con la culpa de no haber conseguido tomar un pase complicado que podría haber cambiado el resultado final.
El equipo nacional fue protagonista durante buena parte del primer tiempo, llegó a estar 10-3 arriba y sostuvo una defensa notable cuando los Springboks merodearon el ingoal. Podría haber terminado la primera parte en ventaja, pero Sudáfrica empató sobre el cierre, pasó al frente en el complemento y terminó imponiéndose 17-10. Argentina tuvo una última posibilidad, aunque falló en el pase decisivo.
Probablemente no hubo entre los espectadores alguien con tanto optimismo como para poner las expectativas en un partido como el que se terminó dando. A decir verdad, principalmente por la cantidad de debutantes, la falta de nombres habituales en Los Pumas y la talla de los bicampeones del mundo, nadie esperaba un papel como el que desempeñó la selección argentina.
Los Pumas, con cuatro estrenos absolutos, jugaron de igual a igual y sostuvieron ese propósito durante todo el partido, con muchos pasajes en los que lograron lo que se propusieron. La idea de Contepomi, más allá del resultado, estuvo a la altura del test match. Estuvieron a un pase de transformar una gran resistencia en la posibilidad de un empate.
El comienzo había sido una señal de las intenciones argentinas. El primer penal fue para Los Pumas y Santiago Carreras no dudó: tres puntos para empezar a construir una tarde en la que Argentina se mostró decidida a ser protagonista. Sudáfrica respondió de la misma manera. Sacha Feinberg-Mngomezulu acertó su patada y estableció el 3-3.
Pero Los Pumas encontraron primero el camino hacia el ingoal. A los ocho minutos, un line bien resuelto derivó en un maul que avanzó con firmeza. De allí salió Benjamín Grondona , que logró apoyar y le dio a Argentina una ventaja de 10-3 con la conversión de Carreras.
El partido se jugaba como quería el equipo argentino. Había concentración para defender y capacidad para obligar a Sudáfrica a tomar decisiones desde lejos. A los 20 minutos, Feinberg-Mngomezulu intentó un drop y la pelota terminó contra el palo horizontal de la hache. Poco después, los Springboks recibieron otra mala noticia: Siya Kolisi , que regresaba al equipo, se resintió de su lesión y tuvo que abandonar la cancha.
Lo que pasaba era que Sudáfrica, sencillamente, no le encontraba la vuelta a la propuesta de Los Pumas , que parecían encaminarse a cerrar el primer tiempo en ventaja. Pero Sudáfrica aprovecha cada segundo y, cuando lo que restaba era eso, menos de un minuto, Edwill Van der Merwe encontró un espacio por la derecha, se lanzó en una gran carrera y terminó apoyando en el centro del ingoal. Feinberg-Mngomezulu convirtió y el 10-10 llegó prácticamente sobre la chicharra.
El golpe se hizo sentir en el complemento. Los Pumas continuaron compitiendo, pero empezaron a jugar demasiado cerca de su propio territorio. A los cinco minutos tuvieron una oportunidad para volver a ponerse al frente: eligieron los palos y Carreras ejecutó el penal, pero la pelota dio en el palo izquierdo. Los tres puntos que parecían asegurados no llegaron.
La respuesta sudafricana fue inmediata. Argentina perdió un line y debió defenderse a centímetros de su ingoal. Lo hizo de manera extraordinaria: sostuvo el empuje, resistió las sucesivas fases y evitó que los Springboks apoyaran. Fue una de las mejores postales de la resistencia argentina.
Sudáfrica, sin embargo, ya había tomado el control territorial. A los 16 minutos llegó a apoyar, pero el TMO salvó a Los Pumas: Van den Berg había tocado con el codo la línea de touch y el try fue anulado. La advertencia no tardaría en convertirse en realidad.
A los 22 minutos, los Springboks encontraron la fórmula que tantas veces los hizo temibles: scrum y potencia. Van den Berg apareció después del empuje y apoyó el try que puso a Sudáfrica por primera vez arriba. Pollard convirtió y el marcador quedó 17-10.
Contepomi buscó respuestas en el banco. Ingresaron jugadores que, además, hicieron historia: Juan Penoucos y, más tarde, Juan Martín Scelzo y Leonel Oviedo completaron la jornada de debuts. Cuatro ante los campeones del mundo para intentar cambiar la marcha del partido. El equipo siguió insistiendo, aun cuando ya no quedaban backs disponibles entre los suplentes.
Sudáfrica tuvo el partido para liquidarlo, pero Los Pumas no se entregaron. Y en el cierre volvieron a encontrar una oportunidad. Argentina avanzó, llegó hasta las cercanías del ingoal y buscó el pase que podía abrir la puerta del empate. La pelota, sin embargo, no llegó a destino. Un pase difícil se le escurrió a Moroni, que inmediatamente se cubrió la cara con las dos manos. Fue el final de la historia.
La diferencia estuvo allí. En un penal que pegó en el palo, en una defensa que resistió hasta donde pudo y en ese último pase que se escapó cuando la historia todavía parecía abierta. Sudáfrica es Sudáfrica más allá de los nombres y, al parecer, Los Pumas pueden pelear hasta el final aunque no jueguen los de siempre.
Los Pumas lucharon hasta el final tuvieron la chance en los últimos segundos y quedaron cerca del ingoal, pero fallaron en el último pase y no hubo tiempo para más.
Ingresaron Juan Martín Scelzo y Leonel Oviedo, los dos debutantes que restaban. Ocuparon los lugares de Moro y Ruiz, respectivamente
Los Springboks entraron empujando con un scrum y se pusieron al frente por primera vez en el partido. Handre Pollard no falló en la conversión.
Mayco Vivas por Wenger, Matias Moroni por Ignacio Mendy y Moyano por Simón Benitez Cruz. Ya no quedan backs en el banco argentino.
Sudáfrica había llegado a apoyar, pero en la jugada Marco Van Den Berg había tocado con el codo la linea de touch y quedó todo invalidado. Los Pumas salieron con un line out e intentan recuperar terreno.
Sudáfrica tomó las riendas del partido y juega en campo contrario buscando la zona para herir al equipo de Contepomini.
Los Pumas fallaron en un line y se recuperaron con una defensa sostenida a un metro del ingoal. Los Springboks no pudieron apoyar.
ingresó Juan Penoucos en lugar de Benjamín Grondona y se convierte en el Puma 910, el segundo debut en 2026 para un jugador argentino.
El equipo decidió buscar los tres puntos y la patada del cordobés llevó la pelota a impactar con el palo izquierdo. Argetina tuvo la oportunidad y no sumó
Lo reemplazó Efraín Elias y Los Pumas cambian el aire en el pack de forwards. El equipo se mantiene concentrado y hace dudar a Sudáfrica.
Volvió a la cancha Benitez Cruz y entró Tomás Rapetti en lugar de Moreno, el pilar que debutó esta tarde. Sin cambios en Sudáfrica para el complemento.
Los Pumas lograron ser proragonistas en el primer tramo del partido, consiguieron neutralizar en varios pasajes a Sudáfrica, que encontró con oficio la manera de empatar apenas unos segundos antes de que suene la chicharra. El equipo de Felipe Contepomi mantuvo el control en varios pasajes y si mantiene esa concentración, puede pelear de igual a igual.
Grandiosa jugada por la derecha de los Springboks en la que Edwill Van der Merwe se soltó y tras una gran carrera apoyó en el medio de la hache para que Mngomezulu convierta sin problemas. Faltaban un puñado de segundos para la finalización del primer tiempo.
ingresó Agustín Moyano en reemplazo de Simón Benitez Cruz que recibió un golpe en la cabeza y salió por protocolo HIA: si los estudios no arrojan riesgos, puede volver a entrar.
El tercera línea se había recuperado y el partido representaba su regreso, pero se resintió y fue reemplazado por Morne Van den Berg
Tras una fase larga con una buena defensa de Los Pumas, el apertura sudafricano probó el tiro desde lejos y la pelota fue rebotó en el palo.
Benjamin Grondona se soltó y logró apoyar. Santiago Carreras convirtió y el equipo de Contepomi pasa al frente. Los Pumas salieron con un line y resolvieron correctamente el maul: de ese avance nació el try.
Sudáfrica también se muestra práctico: la primera decisión fue buscar los palos y Sacha Feinberg-Mngomezulu no falló en la ejecución.
El primer penal del partido fue para la Argentina y el equipo de Felipe Contepomi no buscó el line. Fue derecho a buscar los puntos y lo consiguió.
Primero fue el turno del sudafricano, luego la canción patria argentina con la fanfarria de granaderos y cinco voces.
Antes del partido, la voz del estadio envió sus condolencias a la familia del rosarino tras conocerse la muerte de Jorge Messi, padre del capitán del Seleccionado. Luego de las palabras, la gente estalló en un aplauso.
Los jugadores tomaron de los hombros y formaron un circulo para escuchar al capitán Pablo Matera, elegido en ese rol ante la ausencia de Julián Montoya. Los Sprinboks dejan últimos el campo de juego.
Los ocho suplentes de que tiene Felipe Contepomi tiene la particularidad de tener seis forwards y apenas dos backs, de ahí la relación 6-2. Esto anticipa dos cosas: que el entrenador se asegura frescura en las formaciones fijas y que los backs tendrán que hacer todo el gasto, porque hay solo dos opciones de recambio.
Los jugadores de ocupan la mitad de la cancha que tiene la hache sobre la tribuna oeste. Los backs hacen movimientos con pelota y patadas. Todavía no saltaron al campo de juego los delanteros. Del lado argentino, manejo de manos y entrada en calor repartidos con y sin pecheras.
En la conferencia de prensa en que anunció al equipo para enfrentar a Sudáfrica, el entrenador de Los Pumas enumeró cada detalle necesario para pelear por la victoria. ¿Qué tienen que hacer? "Animarnos a hacer lo que nos propusimos, sacarlos un poco de lo que ellos saben y no darles lo que ellos quieren: la formación fija, un penal, meterte en 22 metros, maul y demás... después aprovechar donde nosotros les podemos hacer daño a ello", detalló su fórmula.
La cancha de Vélez recién comienza a poblarse y buena parte de la delegación argentina salió a recorrer el estadio. Aunque todavía no tienen el calzado adecuado, algunos también patean. En minutos, con la ropa de entrenamiento y botines, comenzará la entrada en calor para los dos equipos.
En un encuentro sumamente parejo disputado en Osaka, los Wallabies debieron trabajar para ganarle al seleccionado japonés que comanda Eddie Jones, el anterior head coach de los oceánicos.
Los Springboks llegaron primeros al estadio y algunos de los jugadores y asistentes caminan la cancha. Su llegada coincidió con la de los árbitros quienes también recorren el terreno en que se jugará el partido.
El jugador no volvió a ser convocado desde octubre de 2024 y su último partido fue ante Sudáfrica. Ese año fue llamado en esa única ventana y luego fue desafectado por lesión. LA NOTA COMPLETA
Gerónimo Prisciantelli; Rodrigo Isgró, Lucio Cinti, Faustino Sánchez Valarolo, Ignacio Mendy; Santiago Carreras, Simón Benítez Cruz; Joaquín Moro, Benjamín Grondona, Pablo Matera; Tomás Lavanini, Guido Petti; Francisco Moreno, Ignacio Ruiz, Boris Wenger.
Aphelele Fassi; Edwill van der Merwe, Canan Moodie, Andre Esterhuizen, Ethan Hooker; Sacha Feinberg-Mngomezulu, Cobus Reinach; Cameron Hanekom, Elrigh Louw, Siya Kolisi; Lood de Jager, Eben Etzebeth; Thomas du Toit, Johan Grobbelaar, Boan Venter.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes