
Existen algunos hábitos diarios que pueden parecer extraños, sin embargo, especialistas en psicología advierten que ciertas conductas que suelen asociarse con el desorden pueden estar relacionadas con una característica positiva de la personalidad.
Frente a esto, varios psicólogos y expertos en comportamiento analizaron cómo la relación de las personas con el orden y el desorden puede influir en su manera de pensar. Uno de los aspectos más llamativos es que quienes toleran mejor los ambientes menos estructurados pueden mostrar una mayor predisposición hacia la creatividad y las ideas nuevas .
Por eso, dejar una toalla mojada tirada en el baño después de ducharse no necesariamente significa que una persona sea desordenada. En algunos casos, este tipo de comportamiento puede formar parte de una personalidad que no necesita que todo esté perfectamente organizado para sentirse cómoda y que tiene mayor facilidad para apartarse de las formas convencionales de hacer las cosas. De esta manera, el cerebro busca simplificar tareas repetitivas .
La psicóloga Kathleen Vohs , de la Universidad de Minnesota, investigó junto con otros científicos cómo los ambientes ordenados y desordenados pueden modificar determinados comportamientos . Para el estudio, los participantes realizaron distintas actividades en habitaciones cuidadosamente organizadas y en otras con objetos fuera de lugar.
Los resultados mostraron que las personas que se encontraban en los espacios desordenados podían generar ideas más creativas y mostraban una mayor predisposición a elegir opciones nuevas frente a alternativas convencionales. El trabajo fue publicado en Psychological Science .
Los investigadores plantearon que un ambiente ordenado puede llevar a las personas a comportarse de acuerdo con las normas y expectativas habituales, mientras que un espacio menos estructurado puede favorecer una forma de pensamiento más libre y menos limitada por las convenciones.
Dejar una toalla mojada tirada después de bañarse puede parecer un signo evidente de desorden, pero no necesariamente indica que una persona sea incapaz de organizarse. En algunos casos, simplemente puede reflejar que el orden extremo no es una prioridad dentro de su rutina cotidiana.
La investigación de Vohs aporta una explicación interesante: las personas que se sienten cómodas en ambientes menos estructurados pueden tener una mayor facilidad para alejarse de las respuestas convencionales y pensar en alternativas diferentes .
Esto no significa que todas las personas que dejan una toalla mojada sean creativas, pero sí permite entender por qué tolerar cierto nivel de desorden no es necesariamente incompatible con tener una personalidad organizada en otros aspectos .
Los especialistas encontraron que la relación con el orden no es igual para todas las personas. Algunas necesitan ambientes perfectamente organizados para concentrarse, mientras que otras pueden desenvolverse con comodidad aunque haya objetos fuera de lugar.
En este segundo grupo puede aparecer una mayor tolerancia a los ambientes desordenados , algo que, en determinadas situaciones, se relacionó con una mayor capacidad para generar ideas originales.
Entre las características que pueden aparecer asociadas a esta forma de relacionarse con el entorno se encuentran:
Por eso, dejar una toalla mojada tirada en el baño puede ser mucho más que un simple descuido dentro de una rutina. Aunque no permite diagnosticar ningún rasgo de personalidad por sí solo, las investigaciones sobre la relación entre orden, desorden y comportamiento muestran que sentirse cómodo en un ambiente menos organizado también puede convivir con una mayor predisposición hacia la creatividad y el pensamiento novedoso .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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