Guillermo Dietrich padre repasó su trayectoria en una entrevista con Eleonora Cole para La Raíz, el espacio de entrevistas de Aura Stream , donde recordó los comienzos de Grupo Dietrich , los desafíos que atravesó durante distintas crisis económicas y la filosofía que aplicó durante más de seis décadas al frente del negocio.
Durante la charla, el empresario destacó que uno de los pilares fundamentales para construir una compañía es entender que el verdadero dueño de una empresa no es quien la dirige , sino quienes la sostienen todos los días .
“ Siempre convencido que las empresas, las cosas que funcionan nunca son tuyas, son de los clientes. Porque si vos no tenés clientes, la empresa se funde, entonces el cliente es rey siempre ”, aseguró Dietrich.
El empresario explicó que desde sus primeros años en el rubro automotor entendió que la relación con los clientes era la base del crecimiento . Según contó, en sus inicios no tenía grandes recursos económicos ni una estructura profesional, por lo que tuvo que desarrollar una forma propia de acercarse al público. “ Yo lo único que hice siempre, sin estudiar, fue lo que definí marketing de trinchera ”, recordó.
Dietrich relató que cuando comenzó con su taller, buscaba oportunidades de una manera directa: hablaba con las personas que pasaban por la zona para conseguir nuevos trabajos. “ De 10 personas que hablaba, uno me traía el auto a arreglar o me lo dejaba para vender ”, contó.
Con el tiempo, esa estrategia basada en el contacto personal se transformó en uno de los conceptos que acompañaron el crecimiento de su empresa.
Uno de los momentos destacados de la entrevista fue cuando recordó el consejo que recibió de Juan Manuel Fangio, quien tuvo un papel importante en sus primeros años.
Según contó, Fangio le sugirió abandonar el nombre “Automotor Sarmiento” y comenzar a construir una marca asociada a su apellido. “ Vos tenés que empezar a trabajar un concepto de confianza ”, fue una de las frases que Dietrich recordó de aquel consejo.
A partir de ese momento nació la marca Dietrich, con la responsabilidad que implicaba poner el apellido propio al frente de una compañía. “ Si dice Dietrich, entra el cliente y vos le decís: ‘Mucho gusto, Dietrich’, ya la confianza nace sola ”, recordó.
Dietrich también reflexionó sobre la continuidad de la empresa y el desafío de pasar el liderazgo a las nuevas generaciones. “ Hay familias que arruinan empresas y hay empresas que arruinan familias ”, sostuvo.
Para el empresario, la sucesión debe hacerse de manera gradual y con una preparación previa. “ Despacito, despacito, despacito se va transfiriendo ”, explicó al referirse al proceso mediante el cual fue delegando responsabilidades.
Además, destacó que durante sus primeros años tuvo que ocuparse personalmente de distintas áreas de la compañía. “ Yo no tenía recursos para pagar al mejor financiero o tener un departamento de recursos humanos. Yo pateaba el corner, iba al arco a atajarla. Todo hacía: finanzas, mecánica, venta ”, recordó.
A lo largo de la entrevista con Eleonora Cole, Guillermo Dietrich dejó una mirada sobre el mundo empresarial basada en tres conceptos que repitió varias veces: confianza, clientes y adaptación. Para el empresario automotor, una compañía puede crecer únicamente cuando entiende que detrás de cada operación hay personas y no solamente números.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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