Familiares de las tres colombianas que murieron en la caída de un helicóptero en Río de Janeiro descubrieron por internet que la aeronave había sufrido un accidente. Se encontraban en el aeropuerto de Jacarepaguá esperando realizar un segundo vuelo panorámico cuando notaron que el helicóptero del primer grupo demoraba en regresar.
Víctor Manrique, hijo de Rocío Cubillos, de 59 años, contó que después de esperar aproximadamente una hora sin recibir información oficial comenzaron a buscar noticias sobre el accidente en internet. Fue entonces cuando confirmaron que las víctimas eran sus familiares, ya que coincidían el horario, el vuelo y la cantidad de pasajeros.
Rocío Cubillos, Wendy Manrique, de 37 años, y Sofía Murillo, de 17, habían subido al primer helicóptero. Laura Manrique, que celebraba sus 15 años, debía realizar el segundo vuelo junto a otros familiares y por ese motivo no estaba en la aeronave que cayó.
Según Laura, esposa de Víctor, mientras esperaban en el aeropuerto continuaban despegando y aterrizando otros helicópteros. La mujer afirmó además que la empresa les había informado inicialmente que las pasajeras habían realizado un aterrizaje de emergencia y que no había motivos para preocuparse.
La empresa Voos Río Panorámicos y Servicios Aeronáuticos (VRP), responsable del paseo, negó haber continuado con sus operaciones después de conocer el accidente. Su abogado aseguró que todos los vuelos fueron suspendidos inmediatamente después de que la compañía recibió la información sobre la caída.
Una representante de la empresa afirmó que desde el momento del accidente la prioridad fue brindar asistencia a los familiares de las víctimas y trasladar a Brasil a los parientes que quisieran acompañar el proceso.
El helicóptero había despegado alrededor de las 11 del sábado con destino al Cristo Redentor. Poco después de iniciar el vuelo cayó en una zona de vegetación cerrada de la Selva de Tijuca, cerca de Vista China, en la zona sur de Río de Janeiro. Tras el impacto, los restos de la aeronave se incendiaron.
Además de las tres pasajeras colombianas, murió el piloto Alessandro Rocha. La Agencia Nacional de Aviación Civil informó que el helicóptero contaba con un certificado vigente y estaba autorizado para realizar vuelos panorámicos.
El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos y la Policía Civil de Río de Janeiro investigan las causas del accidente.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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