Nayara Oliveira Silva, de 26 años y embarazada de ocho meses, murió durante la madrugada del miércoles 12 de agosto en la Santa Casa de Misericórdia de Patrocínio, en el estado brasileño de Minas Gerais. Según relató su madre, Cleusa Oliveira, la joven pasó horas con fuertes dolores, pidió atención en reiteradas oportunidades y finalmente murió en sus brazos.
La familia cuestiona la atención recibida y sostiene que pudo haber existido negligencia. El caso fue informado a la Policía Militar por el compañero de Nayara, Ronaldo Morais de Souza.
De acuerdo con el relato de la madre y el registro policial, Nayara había concurrido al hospital por primera vez el domingo 9 de agosto, luego de presentar malestar, fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta. Allí recibió medicación y fue sometida a distintos estudios antes de ser dada de alta.
El martes 11 regresó al centro médico debido a la persistencia de los síntomas. En esa oportunidad, los estudios habrían detectado una disminución importante en el nivel de plaquetas y se recomendó su internación. Sin embargo, según el registro policial, Nayara pidió regresar a su casa y fue dada de alta con la indicación de volver al hospital.
Horas después, cerca de las 20:43, regresó acompañada por su madre y quedó internada. Cleusa aseguró que durante la noche su hija sufrió fuertes dolores, pidió que le realizaran una cesárea y solicitó un ultrasonido, pero, según su testimonio, esos pedidos no fueron atendidos.
La documentación policial indica que durante la internación se realizaron distintos procedimientos. Una cardiotocografía realizada alrededor de las 22 habría mostrado que los latidos del bebé se encontraban dentro de los parámetros normales.
La madre también relató que Nayara comenzó a vomitar después de recibir un medicamento por vía oral y que se quejaba de debilidad y dolor en el pecho.
Durante la madrugada, Nayara manifestó su intención de abandonar el hospital y le pidió a su madre que la llevara a casa. Según Cleusa, llegó a decirle que quería morir allí. La mujer contó que intentó llevarla hacia el exterior, pero una enfermera volvió a trasladar a la joven a la habitación.
Cerca de las 4:30, según el registro de la Policía Militar, Nayara sufrió un fuerte dolor abdominal mientras caminaba por un pasillo y cayó. Fue colocada en una silla de ruedas y trasladada nuevamente a su habitación.
De acuerdo con la médica responsable técnica de la Santa Casa, citada en el registro policial, la médica de guardia no pudo atenderla inmediatamente porque se encontraba realizando un parto de emergencia.
Poco después, Cleusa encontró a su hija sin reacción. La mujer afirmó que Nayara estaba rígida y con los labios morados.
Según el boletín policial, alrededor de las 5, la joven expulsó mucosidad por la boca y sufrió un paro cardiorrespiratorio. El equipo médico realizó maniobras de reanimación durante aproximadamente una hora, pero no logró salvarla.
La familia ahora busca determinar qué ocurrió durante las horas previas a la muerte y si la atención recibida fue adecuada.
“Yo podría estar resignada si hubieran hecho todo lo que podían. Pero no fue eso lo que ocurrió. Desde mi punto de vista, trataron a mi hija de cualquier manera”, sostuvo Cleusa.
La mujer aseguró además que su hija tenía numerosos proyectos y esperaba comenzar una nueva etapa junto a su familia.
“Perdí una batalla, pero no perdí la guerra. Nayara será recordada. Murió en mis brazos”, afirmó.
Qué dijo la Santa Casa
La Santa Casa de Misericórdia de Patrocínio informó que inició una investigación interna para esclarecer los hechos y las circunstancias relacionadas con la atención brindada a Nayara.
El hospital señaló que participan las áreas correspondientes y que, hasta que finalice la investigación, no realizará declaraciones públicas sobre el caso para preservar la privacidad y el sigilo de la paciente y sus familiares.
La institución afirmó que posteriormente evaluará la posibilidad de brindar los esclarecimientos correspondientes, dentro de los límites legales y éticos.
Qué informó la Municipalidad
La Municipalidad de Patrocínio indicó que, a través de la Secretaría Municipal de Salud, acompaña el caso y brinda apoyo a la familia dentro de sus atribuciones.
También aclaró que la Santa Casa cuenta con una administración propia e independiente y no es gestionada por la Municipalidad. Según el gobierno local, el establecimiento funciona como puerta de acceso para casos de urgencia y emergencia obstétrica.
La Municipalidad confirmó además que Nayara realizaba controles en la red pública de salud y que se están tomando las medidas necesarias para investigar las posibles causas de su muerte.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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