Treinta y cuatro años después de su desaparición en los Alpes suizos, dos alpinistas belgas fueron identificados luego de que sus restos fueran encontrados en el glaciar Trift, en el cantón de Valais. Las pruebas de ADN confirmaron formalmente sus identidades y permitieron cerrar una búsqueda que había quedado abierta durante décadas.
El 4 de septiembre de 1992, los dos hombres habían partido desde el refugio Weissmies con el objetivo de alcanzar la cumbre del monte Weissmies, de 4.017 metros de altura. Sin embargo, el mal tiempo los sorprendió durante el recorrido y nunca llegaron a destino.
En los meses posteriores se realizaron distintos operativos de búsqueda. Los equipos de rescate encontraron una mochila perteneciente a los alpinistas, pero no lograron localizar sus cuerpos. Con el paso de los años, el caso quedó registrado entre las desapariciones sin resolver de la Policía de Valais.
El hallazgo se produjo el 26 de julio de 2026, cuando un excursionista recorría el glaciar Trift y encontró restos humanos en una zona que había quedado expuesta por el retroceso del hielo.
Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense del hospital de Wallis, en Sion. Allí se realizaron los análisis correspondientes y la comparación de los perfiles genéticos confirmó que se trataba de los dos alpinistas desaparecidos en la región del Weissmies en 1992.
Las autoridades suizas no difundieron los nombres ni otros datos personales de las víctimas.
El caso también vuelve a poner el foco sobre el acelerado retroceso de los glaciares alpinos. El deshielo provocado por el calentamiento global está dejando al descubierto zonas que durante décadas permanecieron cubiertas por enormes capas de hielo.
En los últimos años, este fenómeno permitió encontrar restos de otros montañistas desaparecidos. Para las familias, el retroceso de los glaciares puede significar finalmente la posibilidad de conocer qué ocurrió con personas de las que no tuvieron noticias durante décadas.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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