
La grasa acumulada en la freidora de aire es uno de los problemas más comunes en la cocina, en especial cuando se utiliza con frecuencia y no se limpia en profundidad. Con el paso de los días, los restos de comida y el aceite se adhieren al canasto, la rejilla y las paredes internas, formando una capa difícil de remover que también puede provocar malos olores durante la cocción.
Aunque muchas personas recurren al vinagre o al bicarbonato de sodio para combatirla, existe otra alternativa igual de efectiva que utiliza dos productos fáciles de conseguir y ayuda a despegar la suciedad incrustada sin dañar el revestimiento antiadherente.
Un método muy utilizado consiste en aprovechar el jabón blanco y el agua caliente , una combinación con gran poder desengrasante que ayuda a ablandar la grasa adherida sin dañar las superficies de la freidora de aire.
El jabón blanco contiene agentes limpiadores capaces de emulsionar la grasa y desprenderla de las superficies sin necesidad de utilizar productos agresivos. Al mezclarse con agua caliente, ayuda a reblandecer la suciedad acumulada, al facilitar la limpieza del canasto y la rejilla sin afectar el recubrimiento antiadherente cuando se utilizan esponjas suaves.
Además de limpiar la freidora de aire de manera periódica, hay algunos hábitos que ayudan a prevenir la formación de grasa incrustada:
Con una limpieza regular y este sencillo método, es posible mantener la freidora de aire libre de grasa pegada durante más tiempo sin recurrir a productos químicos agresivos ni a las soluciones caseras más tradicionales.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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