
Después de un asado o de encender una estufa a leña, las cenizas suelen terminar directamente en la basura . Sin embargo, cada vez más especialistas en limpieza del hogar , jardinería y vida sustentable coinciden en que este residuo todavía puede tener una segunda vida.
El motivo está en su composición. Las cenizas de madera natural contienen potasio, calcio, fósforo, magnesio y otros minerales que les otorgan propiedades desengrasantes , absorbentes y fertilizantes . Gracias a estas características, pueden utilizarse para distintas tareas domésticas y también en espacios exteriores.
Durante siglos fueron un recurso habitual en muchas casas y, con el auge de las prácticas zero waste , volvieron a ganar protagonismo como una alternativa económica y ecológica para reemplazar algunos productos de uso cotidiano.
Eso sí, los especialistas hacen una aclaración importante: solo deben utilizarse cenizas de leña natural o carbón vegetal , nunca las provenientes de maderas tratadas, pintadas o con productos químicos, ya que pueden contener sustancias perjudiciales.
Las cenizas ayudan a eliminar grasa incrustada en ollas, parrillas, bandejas y utensilios muy sucios. Para aprovecharlas, basta con mezclarlas con un poco de agua hasta formar una pasta o dejarlas actuar en remojo durante unos minutos antes de fregar.
Una pequeña cantidad de ceniza bien tamizada aplicada con un paño húmedo puede ayudar a eliminar manchas y devolver el brillo a vidrios, cristales y espejos . Luego solo hay que retirar los restos con agua limpia.
Mezcladas con agua forman una pasta ligeramente abrasiva que puede servir para remover marcas difíciles en ciertos pisos, muebles o superficies resistentes. Antes de usarla, conviene probar en una zona poco visible.
Durante siglos las cenizas fueron uno de los principales ingredientes para elaborar jabones artesanales . También pueden utilizarse en un prelavado o añadirse en pequeñas cantidades al detergente para ropa muy sucia, siempre evitando tejidos delicados.
Una pasta hecha con agua y cenizas permite recuperar el brillo de objetos de plata , cobre y algunos metales. Se aplica suavemente y luego se retira con un paño limpio.
Al igual que el bicarbonato de sodio , las cenizas ayudan a absorber malos olores . Colocadas en pequeños recipientes o bolsas de tela pueden utilizarse en armarios, depósitos o incluso en la heladera, renovándolas cada pocos días.
Uno de los usos tradicionales consiste en verter una taza de cenizas junto con agua caliente en la tubería y dejar actuar durante algunas horas. Aunque no reemplaza a un destapacaños, puede ayudar a remover residuos leves.
En zonas donde se registran heladas , las cenizas pueden esparcirse sobre caminos, veredas o entradas para mejorar la tracción y acelerar el derretimiento del hielo, sin afectar tanto al suelo como ocurre con la sal.
Gracias a su capacidad para captar humedad, también pueden colocarse en recipientes abiertos dentro de garajes, galpones, sótanos o ambientes cerrados , ayudando a mantenerlos más secos.
Este es uno de sus usos más conocidos. Las cenizas aportan potasio, calcio, fósforo y magnesio , enriquecen el compost y pueden ayudar a mantener alejadas babosas, caracoles y algunas orugas . Los expertos recomiendan utilizarlas con moderación, ya que un exceso puede modificar el pH del suelo y afectar a determinadas plantas.
Aunque se trata de un recurso muy útil, no todas las cenizas sirven para estos usos . Los especialistas recomiendan utilizar únicamente las que provienen de madera natural o carbón vegetal , asegurándose de que estén completamente frías y tamizadas antes de manipularlas.
Además, conviene emplearlas con moderación, especialmente en la huerta y el jardín, para evitar alterar las características del suelo. De esta manera, un residuo que normalmente termina en la basura puede convertirse en un aliado económico, ecológico y muy versátil para distintas tareas del hogar.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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