
En la vida, los comentarios ajenos sobre uno mismo son imposibles de evitar. Sin embargo, cada persona elige qué hacer con ello y el mundo se suele dividir entre los que le dan importancia a las opiniones externas y aquellos a quienes no les afecta lo que dicen de ellos .
Según el filósofo griego Epicteto , el hecho de que no te afecte lo que dicen de vos tiene un significado clave. Esto no quiere decir que se trata de una persona fría, insensible o indiferente a todo, sino que entiende que las opiniones ajenas no están bajo su control .
Para el filósofo estoico, lo que realmente depende de uno mismo no es lo que otros piensen, digan o critiquen, sino la forma en que se interpreta eso y la respuesta que se elige dar .
Una persona puede hablar mal de otra, juzgar e incluso intentar provocar, pero el daño emocional aparece cuando esas palabras se toman como una verdad absoluta o se les da un poder sobre el estado de ánimo de uno mismo.
Hoy en día, los comentarios, las burlas o los juicios están presentes en todos los ámbitos: en el trabajo, en la familia, en los vínculos personales y sobre todo en las redes sociales . Con la hiperconexión del siglo XXI, estas últimas crearon un ambiente donde la crítica desde el anonimato son moneda corriente. Por eso, lo importante muchas veces también es tomar las cosas dependiendo de quién vienen.
La filosofía de Epicteto era clara. Hay que distinguir entre dos cosas: lo que depende de uno y lo que no. La opinión de los demás pertenece al segundo grupo. Por eso, sufrir por cada comentario externo sería como intentar controlar algo que nunca estuvo en las manos de uno.
Desde la mirada del filósofo griego, una crítica solo debería afectar si contiene algo verdadero y útil para mejorar . Si no tiene fundamento, no merece ocupar espacio en la mente. La clave está en observar lo que dicen, analizarlo con calma y decidir si sirve o si conviene dejarlo pasar.
Con esta postura, no se trata de lograr indiferencia de un día para el otro. El objetivo es aprender a hacer una pausa, tomar distancia y recuperar el control antes de actuar. Para el estoicismo , ahí aparece una forma de libertad: cuando una persona deja de vivir pendiente de la aprobación externa, empieza a sostener su tranquilidad desde sus propias decisiones.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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