
Cuando una ventana empieza a trabarse , muchas personas recurren automáticamente al aceite o a la grasa. Sin embargo, los especialistas recomiendan evitar estos productos, ya que suelen atraer polvo y suciedad, lo que termina empeorando el problema con el paso del tiempo.
En la mayoría de los casos, la dificultad para deslizarse no se debe a una falla mecánica, sino a la acumulación de polvo, tierra, humedad, pelusas e incluso pequeños insectos dentro de los rieles.
Una vez realizada una limpieza profunda, el producto más recomendado es un lubricante de silicona apto para ventanas y superficies deslizantes.
A diferencia de los aceites convencionales, la silicona no genera residuos pegajosos ni favorece la acumulación de suciedad, por lo que ayuda a mantener el sistema funcionando correctamente durante más tiempo.
Antes de aplicar cualquier lubricante, es importante eliminar toda la suciedad acumulada.
Si después de la limpieza la ventana continúa dura, se puede aplicar una pequeña cantidad de lubricante de silicona sobre los rieles.
Sin embargo, si el problema persiste, es posible que exista alguna falla mecánica, como:
En esos casos, la limpieza puede mejorar parcialmente el funcionamiento, pero será necesario realizar una reparación o reemplazar algunas piezas.
Aunque pueden ofrecer una solución momentánea, tanto el aceite como la grasa terminan acumulando polvo y partículas del ambiente.
Con el tiempo, esa mezcla forma una capa espesa que dificulta aún más el desplazamiento de la ventana y obliga a realizar una limpieza más profunda.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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