
Las plantas de interior no solo decoran naturalmente, sino que también pueden tener distintos beneficios, como crear ambientes más relajantes. En este marco, hay tres tipos que se caracterizan por poder vivir y desarrollarse en agua , sin necesidad de tierra.
Se trata del potus , el bambú de la suerte y el filodendro . Estas plantas son prácticas, limpias y aportan un aire natural y relajante a cualquier ambiente. Además, ayudan a mejorar la sensación de frescura en los espacios y resultan ideales para quienes no tienen experiencia en jardinería o buscan evitar complicaciones con trasplantes.
El potus es una de las plantas más populares para cultivar en agua. Sus tallos largos y hojas verdes con vetas doradas o amarillas crecen sin problemas en frascos, botellas o jarrones con agua limpia.
Entre sus ventajas, se destaca por ser extremadamente resistente , crecer rápido incluso con poca luz y requerir muy poco mantenimiento. Para cuidarla, solo hay que cambiar el agua cada 7 a 10 días y asegurarse de que los tallos estén siempre sumergidos.
El bambú de la suerte es un clásico del feng shui y, aunque no es un bambú verdadero, se adapta perfectamente a la vida en agua durante mucho tiempo.
Se lo elige porque se asocia con la buena energía y la armonía , es muy decorativo en interiores minimalistas y tolera ambientes con poca luz. Para mantenerlo, necesita agua limpia (preferentemente filtrada o sin cloro) y cambios cada 10 a 15 días. Es importante evitar el sol directo.
El filodendro es otra especie muy usada en la decoración de interiores. Sus hojas en forma de corazón y su crecimiento colgante lo hacen ideal para floreros altos o recipientes de vidrio.
Se adapta fácilmente al agua, aporta un efecto selvático y elegante y es muy duradero. Para cuidarlo, requiere agua limpia y luz indirecta. Es clave cortar las raíces si crecen demasiado para evitar que se pudran.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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