
Durante décadas, el predio de la calle Nogoyá 550 fue el lugar elegido por familias de zona norte para que sus hijos estudien en una de las instituciones bilingües más prestigiosas del Gran Buenos Aires : allí funcionó una de las sedes históricas del Colegio San Andrés , fundado en 1838 por inmigrantes escoceses. Pero hoy la escuela se encuentra en pleno traslado hacia su campus educativo y el lugar daría paso a uno de los desarrollos residenciales más ambiciosos que se proyectan en Vicente López .
El masterplan que planean los desarrolladores consta de una inversión de US$150 millones sobre un predio de 14.000 m² donde actualmente funciona parte del establecimiento educativo. La idea inicial es desarrollar tres torres residenciales con una fuerte impronta puesta en los espacios verdes y con foco wellness .
Un dato no menor es que a pesar de que el Concejo Deliberante de Vicente López había aprobado la construcción de tres torres en el predio en 2020, desde la municipalidad actual informan que no aún no se presentaron los planos del nuevo proyecto para su nueva aprobación . Un paso clave para avanzar.
La Isla de Olivos, donde se encuentra el predio en cuestión, es una las microzonas más exclusivas y consolidadas del corredor norte. Está caracterizada por sus calles arboladas, empedradas y de baja circulación vehicular, ubicada a pocas cuadras de la estación Olivos del ferrocarril Mitre, del puerto de Olivos y de la Avenida del Libertador.
La iniciativa - aún no presentada en el municipio- contemplaría la construcción de entre 350 y 400 residencias distribuidas en tres edificios con tipologías de dos, tres y cuatro ambientes .
“La idea es que cada torre tenga un perfil diferente: una más orientada a familias, otra a personas que buscan reducir el tamaño de su vivienda sin abandonar la zona y la tercera con unidades más compactas”, explicó Sebastián Wolfshon, director comercial de WWAKE Group, quien junto a Grupo Upgrade adquirió el predio.
“ Hoy no existen terrenos de esta escala y calidad en Vicente López . Hace bastante tiempo que veníamos buscando una oportunidad de estas características”, agregó el desarrollador inmobiliario.
La transformación del predio será posible gracias al proceso de unificación de sedes que viene llevando adelante el St. Andrew’s Scots School . La institución ya trasladó los niveles de jardín de infantes y primaria a su Campus San Andrés, ubicado sobre Camino de la Ribera y Uruguay, en el límite entre San Fernando y San Isidro.
Según detalló Wolfshon, actualmente solo permanece funcionando el nivel secundario en la sede histórica de Olivos. Mientras tanto, los desarrolladores avanzan en la elaboración del master plan definitivo para presentar alte el municipio y así poder comenzar con la obra .
Uno de los aspectos más distintivos sería el espacio destinado al uso común. De los 14.000 m² del terreno, alrededor de 10.000 m² estarían dedicados a áreas verdes, amenities y bienestar, “lo que equivale a una manzana entera”.
“La idea que tenemos es la de generar una sensación similar a la de vivir en un country , pero dentro de la ciudad . Hoy el nuevo lujo tiene que ver con el bienestar, el movimiento, el contacto con la naturaleza y vivir mejor durante más tiempo”, sostuvo Wolfshon.
Las tres torres compartirían un gran parque central que funcionaría como corazón del complejo .
La elección del lugar no es casual: la Isla constituye una excepción dentro de Olivos . “Es una zona que se comenzó a desarrollar a partir de los años 90 con edificios de categoría, muchos de ellos de gran tamaño. La construcción estuvo orientada principalmente a familias jóvenes”, explica Daniel Salaya Romera, titular de la inmobiliaria homónima.
Por su parte, Maximiliano D’Aria, director de D’Aria Propiedades, destaca que se trata de un barrio residencial consolidado , compuesto por edificios que incorporaron tempranamente amenities y seguridad privada.
Otro rasgo distintivo es su configuración urbana: el sector posee una única entrada y salida principal debido al sentido de circulación de sus calles, una característica que, según los operadores inmobiliarios de la zona, aporta un plus de tranquilidad y seguridad.
En ese contexto, el terreno del San Andrés aparece como una rareza. “No hay competencia porque prácticamente no existen lotes de esta dimensión. Es algo único. Incluso es difícil encontrar terrenos de estas características en otras ciudades”, afirmó Wolfshon.
La apuesta también “responde a una demanda creciente de residentes que buscan dejar atrás las largas horas de tránsito desde los barrios cerrados más alejados sin resignar espacios verdes ni calidad de vida”. Según los desarrolladores, además del interés local, ya comenzaron a recibir consultas de inversores provenientes de Europa y Estados Unidos .
Aunque la comercialización aún no tiene fecha definida, desde las empresas anticipan que la preventa se abrirá una vez concluido el master plan . En la zona, los desarrollos más nuevos ya superan los US$4500/US$5000 por m² , valores similares a proyectos premium de Palermo.
Con una duración aproximada de seis años, “el objetivo es crear una propuesta para las próximas décadas, que contemple una nueva manera de vivir la ciudad, con más bienestar y conexión con la naturaleza”, señaló Nicolás Schnaider, director comercial de Grupo Upgrade.
Los servicios incluyen piscinas, gimnasio, espacios para mascotas, sectores de recuperación física y áreas vinculadas al wellness y la longevidad. Además, el desarrollo buscará aprovechar uno de los principales atributos de la zona: las vistas abiertas y la cercanía con el río .
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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