
Muchas veces terminan directo en la basura sin que sepamos que pueden convertirse en objetos prácticos y decorativos para el hogar. Los envases de lavandina , por su resistencia y versatilidad, son ideales para reciclar y darles una segunda vida con propuestas simples que, además de ahorrar dinero, suman un toque moderno a cualquier ambiente.
Con un poco de creatividad, pintura y algunos materiales fáciles de conseguir, es posible transformarlos en accesorios funcionales que parecen comprados en una tienda de diseño.
Una de las opciones más simples y útiles consiste en cortar el envase a diferentes alturas para crear organizadores. Después de lijar bien los bordes , podés pintarlos en colores neutros como blanco, negro o beige para lograr un estilo elegante y moderno.
Son ideales para guardar lápices, brochas de maquillaje, cepillos de pelo o pequeños accesorios y ayudan a mantener cualquier espacio ordenado.
Los envases también pueden convertirse en macetas originales para plantas pequeñas, suculentas o hierbas aromáticas. Solo hace falta hacer algunos agujeros en la base para el drenaje y personalizarlos con pintura mate o texturas que imiten cerámica.
Ubicadas en estanterías, escritorios o balcones, aportan un detalle decoración sustentable que está en tendencia este 2026.
Al cortar el envase en diagonal y cubrirlo con tela adhesiva, cuerda o vinilo decorativo, podés crear revisteros o cestos para guardar papeles , cargadores, productos de limpieza o bolsas reutilizables.
Además de ser una solución económica, permiten sumar orden visual al hogar sin resignar estilo. Reciclar estos envases no solo reduce residuos: también puede convertirse en una forma creativa de renovar espacios con objetos únicos.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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