
Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, las estufas toman un rol central en el confort del hogar. Sin embargo, aunque son muy útiles para calefaccionar los ambientes, muchas personas cometen un error fundamental que puede disparar el consumo de gas .
El problema radica en mantener las estufas prendidas mientras se duerme . Si bien puede parecer una buena forma de conservar la habitación templada, este hábito genera un consumo innecesario durante varias horas y puede reflejarse en la factura de gas.
Además, es recomendable evitar esta práctica por cuestiones de seguridad . Al funcionar a gas, es muy importante que los artefactos se encuentren en buen estado, ya que una falla o una mala combustión puede representar un riesgo dentro del hogar.
Las principales desventajas de este hábito son:
De todas maneras, aunque este hábito representa un error, la solución no es pasar frío durante la noche. Por el contrario, existen distintas medidas que ayudan a conservar el calor en los ambientes mientras se duerme, sin necesidad de dejar las estufas encendidas durante varias horas.
Algunos métodos para mantener los ambientes calefaccionados son:
Así, es posible mantener las habitaciones calefaccionadas durante toda la noche sin necesidad de dejar la estufa prendida . Estos métodos ayudan a bajar los costos de la factura de gas y, al mismo tiempo, disminuyen los riesgos si el artefacto no se encuentra en buen estado.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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