
Elegir una sandía dulce y jugosa puede parecer una cuestión de suerte, pero algunos expertos aseguran que existen señales visibles que permiten identificar las mejores piezas antes de comprarlas.
Uno de ellos es Daniel Fuentes , entrenador personal y divulgador de hábitos saludables, que compartió un detalle poco conocido que puede ayudar a reconocer una sandía madura : las manchas marrones que aparecen en la cáscara.
Aunque muchas personas las consideran imperfecciones, en realidad podrían ser un buen indicio.
Según explica Fuentes, esas pequeñas marcas marrones que aparecen en la piel de la fruta suelen estar relacionadas con la polinización .
Cuando los insectos visitan con frecuencia la flor de la sandía durante su crecimiento, pueden quedar señales visibles en la cáscara. Cuanto más intensa fue la polinización , mayores son las probabilidades de que la fruta se haya desarrollado correctamente y tenga un sabor más dulce .
Por eso, lejos de ser un defecto, estas marcas pueden convertirse en una pista útil al momento de elegir.
Otro detalle importante es la mancha amarilla o color crema que suele aparecer en uno de los laterales .
Esa zona corresponde al lugar donde la sandía estuvo apoyada sobre el suelo mientras maduraba.
Los especialistas explican que cuanto más intenso sea ese tono amarillo, más tiempo permaneció la fruta en la planta antes de ser cosechada. En cambio, una marca demasiado clara o blanquecina puede indicar que fue recolectada antes de alcanzar su punto óptimo de maduración.
Uno de los métodos más populares consiste en golpear suavemente la sandía con los nudillos . Si produce un sonido hueco y vibrante , suele ser una señal de que tiene una buena cantidad de agua y se encuentra madura.
Por el contrario, si el golpe genera un sonido apagado , podría indicar que aún no alcanzó su mejor momento o que comenzó a perder calidad.
Además de las manchas y el sonido, los expertos recomiendan prestar atención a otros aspectos :
Este último detalle suele indicar que la fruta completó su proceso de maduración en la planta antes de ser cosechada.
Entre dos sandías de tamaño similar, los especialistas recomiendan elegir la más pesada . Esto se debe a que una mayor densidad suele estar asociada con un contenido más alto de agua , lo que generalmente se traduce en una textura más jugosa y fresca .
Una vez en casa, aconsejan conservarla en un lugar fresco y seco . Si estuvo en la heladera, sacarla un tiempo antes de consumirla puede ayudar a recuperar mejor su aroma y potenciar su sabor.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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