Una vecina contrató la construcción de una cabaña de madera a través de redes sociales, entregó una fuerte suma de dinero y el responsable desapareció sin terminar la obra ni devolver la totalidad del pago.
Lo que comenzó como el sueño de la casa propia terminó en una denuncia penal. El pasado 24 de febrero, la damnificada contactó a través de la red social Facebook a un perfil identificado como "CONSTRUCCIONES G.". El servicio ofrecido parecía ser la solución ideal: construcción de viviendas de madera de forma rápida y profesional.
Tras las primeras conversaciones digitales, el 2 de marzo se concretó un encuentro presencial en el domicilio de la denunciante para formalizar el acuerdo. El sujeto se identificó como Carlos I. G., con quien se firmó un contrato para dar inicio a la obra.
Los pagos y la promesa incumplida
Para dar luz verde al proyecto, la mujer realizó una entrega inicial de $800.000 (ochocientos mil pesos argentinos). El acuerdo no terminaba ahí: además del dinero en efectivo, el pacto incluía la entrega de un motovehículo marca Gilera 110cc modelo 2025 una vez finalizada la cabaña.
Sin embargo, los plazos pasaron y la construcción nunca avanzó. Ante la evidente tardanza y la falta de respuestas claras, la propietaria decidió cancelar el proyecto y solicitó la devolución íntegra de su dinero.
Excusas y desaparición
A pesar del reclamo, el supuesto constructor solo ha devuelto $300.000, manteniendo una deuda pendiente de $500.000.
Una advertencia sobre las redes sociales
Al ser consultada por las autoridades, la denunciante admitió que solo conocía al sospechoso por las referencias publicadas en Facebook. Aunque cree que los datos de identidad aportados son correctos, desconoce su domicilio real, lo que complica la recuperación del capital invertido.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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