Desde hace tres meses, la fabrica de la firma Textilana ubicada sobre la Ruta 88 trabaja con un cuarto de sus empleados de planta: 65 operarios sostienen la continuidad laboral mientras que 175 fueron suspendidos en noviembre, por lo que, durante tres meses, cobraron menos del 80% de sus salarios.
La medida se aplicó en medio de la crisis económica que atraviesa la industria textil argentina por la caída en el consumo y la apertura de las importaciones que vuelven inviable la producción y la venta a precios competitivos. Noventa días más tarde, la situación de los operarios de la planta de Mauro Sergio se ve agravada por la posibilidad de extensión de su suspensión.
Mauro Galván, delegado de la comisión interna y trabajador suspendido, la gerencia de Textilana deslizó que ante una temporada mala, existe la opción de prorrogar la suspensión laboral de los 175 empleados hasta el mes de junio.
El arreglo actual, alcanzado entre el gremio y la empresa, se extiende hasta el 31 de marzo. El primer día hábil de abril los empleados, en su mayoría con más de 15 años de antigüedad, deberían presentarse a sus puestos laborales, pero aún rige la incertidumbre tanto en la comisión interna de trabajadores, el sindicato y hasta la firma, que desde diciembre paralizó completamente su producción.
Para Galván, "las ofertas que le hacen a la gente no sirven, porque, por ejemplo, quieren pagar los retiros voluntarios en cuotas. Acusan no tener plata pero se están ahorrando algo de 60 millones de pesos por mes porque se ahorran el 40% de nuestros salarios por cuatro meses".
"Está todo en la baraja hoy. El arreglo no entró al Ministerio de Trabajo y no tenemos idea de cual va a ser su proseguir. Todo es incertidumbre: pueden querer declarar la quiebra poniendo todos los papeles sobre la mesa, puede pasar como pasa con Peabody, Fate, La Suipachense. No se a donde apuntan porque hay hermetismo incluso con el personal que continúa trabajando", definió el delegado.
Hasta el momento, lo único cierto es que los trabajadores siguen percibiendo un porcentaje del sueldo que debieron negociar al momento del arreglo pero, aunque se sostiene el pago a sus obras sociales, no perciben aportes, a pesar de que muchos de ellos se acercan a la edad jubilatoria.
En las próximas semanas se espera que se de un encuentro entre las partes para conocer los detalles de las medidas a tomar por parte de la empresa y para coordinar acciones entre trabajadores para preservar sus puestos laborales.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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