El asesinato de Eugenia Mendiburu, ocurrido en General Lavalle, volvió a poner en evidencia una historia previa de violencia que ya había encendido alarmas meses antes. La mujer fue apuñalada por su ex pareja, Javier Enrique Flores, en una vivienda ubicada en Cornide al 1200, a menos de 100 metros de la avenida Mitre, el boulevard central de la localidad.
Tras el ataque, el agresor se dirigió a los festejos de Carnaval que se realizaban en la plaza Juan Galo de Lavalle, donde finalmente fue detenido por la policía.
Al momento de su captura, Flores presentaba un dedo cortado y manchas de sangre en la nuca y en las zapatillas. Incluso había pasado previamente por el hospital para que le curaran la herida.
En la cantina del evento, cuando algunas personas le preguntaron qué le había ocurrido, respondía que se había lastimado “al cortar una tarta”. Sin embargo, minutos antes había atacado a puñaladas a Mendiburu en la vivienda, provocándole dos heridas con una cuchilla de cocina: una en el abdomen y otra en el cuello, esta última mortal, que provocó que la víctima se desangrara.
Una relación marcada por la violencia
La relación entre Mendiburu y Flores estaba atravesada por conflictos y episodios de violencia. Uno de los antecedentes más graves ocurrió el 24 de abril de 2025, en la misma vivienda donde finalmente se produjo el femicidio.
Durante una discusión, Flores tomó un cuchillo e intentó apuñalarla. En ese momento, Eugenia logró llamar al 911, lo que permitió que la policía llegara al lugar y demorara al agresor.
Tras ese episodio, la mujer radicó la denuncia y solicitó una restricción perimetral, que fue otorgada por 60 días, aunque nunca se renovó.
Con el tiempo, la relación tuvo idas y vueltas, situación que la propia víctima relataba a familiares, conocidos y compañeros de trabajo.
Las sospechas en el hospital
La noche del crimen, los primeros en sospechar que algo grave había ocurrido fueron trabajadores del hospital, donde Mendiburu se desempeñaba como empleada municipal y donde muchos conocían los problemas que mantenía con su ex pareja.
Poco después, uno de los hijos menores de la víctima encontró el cuerpo en la vivienda, se comunicó con familiares y dio aviso a la policía.
A partir de ese momento se inició un operativo de búsqueda que terminó con la detención de Flores en medio de los festejos de Carnaval.
El hombre está acusado de femicidio doblemente agravado, delito que prevé pena de prisión perpetua, y permanecerá detenido mientras avanza el proceso judicial que lo llevará a juicio.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)


.png)
Redes