Home Ads

Dejar un vaso con alcohol y sal arriba de la heladera: para qué lo recomiendan


Home Ads

La cocina es uno de los espacios más utilizados del hogar y, al mismo tiempo, uno de los que más humedad, olores y vapores concentra a lo largo del día. Según expertos en organización del hogar y disciplinas energéticas, este ambiente puede acumular grasa en suspensión, malos olores y cargas negativas que afectan la armonía general sin que lo notemos.

En este marco, especialistas en limpieza natural y Feng Shui revelaron un truco casero simple y económico para equilibrar el ambiente: dejar un vaso con alcohol y sal arriba de la heladera .

La combinación de alcohol y sal tiene propiedades desinfectantes, absorbentes y purificadoras que ayudan a reducir la humedad, neutralizar olores y limitar la proliferación de bacterias en espacios donde se cocina a diario. Al colocarse sobre la heladera, actúa como un punto estratégico para capturar partículas que se elevan con el vapor de la cocción.

El alcohol favorece la evaporación de la humedad y ayuda a descomponer grasas en suspensión, mientras que la sal cumple una función higroscópica, es decir, absorbe el exceso de humedad del ambiente . Juntos, contribuyen a mantener el aire más seco, liviano y libre de olores persistentes.

Desde el Feng Shui, esta mezcla también es utilizada como un recurso de limpieza energética. Se cree que ayuda a absorber la energía densa que se genera en la cocina, un espacio asociado al fuego, la transformación y la alimentación. La heladera, al ser uno de los electrodomésticos más grandes y activos del ambiente, se considera un punto clave para equilibrar esa energía.

Así, el vaso con alcohol y sal se convierte en una alternativa económica, natural y efectiva para quienes buscan mejorar el ambiente de la cocina sin recurrir a aromatizantes artificiales ni productos químicos agresivos.

Los especialistas en limpieza natural recomiendan usar alcohol etílico común o alcohol fino, combinado con sal gruesa o sal marina, ya que estas variantes tienen mayor capacidad de absorción y conservación de sus propiedades. La sal fina, en cambio, se satura más rápido y pierde efectividad en poco tiempo.

En cuanto a la ubicación, el vaso debe colocarse arriba de la heladera, preferentemente en un rincón estable y lejos del borde. Esta altura permite que la mezcla actúe sobre el aire caliente y los vapores que se concentran en la parte superior de la cocina. También se aconseja que no quede a la vista directa para no alterar la armonía visual del ambiente.

La frecuencia depende del uso de la cocina y del nivel de humedad del hogar. En cocinas donde se cocina a diario o se fríe con frecuencia, los especialistas recomiendan cambiar la mezcla cada dos o tres días . En espacios más ventilados o con menor actividad, puede renovarse una vez por semana.

Mantener este hábito ayuda no solo a controlar olores y humedad, sino también a generar una sensación de limpieza y armonía constante en uno de los ambientes más importantes de la casa.

Los especialistas aconsejan desechar la mezcla cuando el alcohol se evapora en exceso, la sal se humedece, se endurece o cambia de color, ya que en ese punto ya cumplió su función de absorción.

Para descartarla correctamente, se recomienda volcar el contenido en el tacho de basura y lavar bien el recipiente antes de reutilizarlo.


Fuente: TN


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo