En el marco de una travesía que une Chile y Argentina a caballo, Hugo Gassioles dialogó con Radio Ayacucho y contó detalles del viaje que emprendió junto a sus hijos y amigos. La iniciativa, denominada “De mar a mar”, los llevará a conectar el océano Pacífico con el Atlántico montados a caballo y, al mismo tiempo, rendir homenaje a la tradición y al caballo criollo.
“Nosotros estamos haciendo una travesía a caballos. Salimos el 4 de enero de una pequeña caleta ahí del Pacífico en Chile. Y el viaje nuestro se llama De mar a mar, la idea es unir el Pacífico con el Atlántico, montado a caballo”, explicó.
La travesía la realizan junto a sus amigos chilenos Samuel Dor y Juan Luis Dor. También lo acompañan sus hijos Eloy y Tobías. En distintos tramos se sumaron otros integrantes de las familias, entre ellos Begoña —esposa de Juan Luis— y uno de sus hijos.
Un homenaje a Gato y Mancha y al caballo criollo
El paso por Ayacucho no fue casual. Gacioles explicó que eligieron atravesar la ciudad como parte de un homenaje a Gato y Mancha, los emblemáticos caballos criollos que unieron Buenos Aires con Nueva York en la histórica travesía de 1925-1928.
“Pasar por Ayacucho es haciéndole un pequeño homenaje a Gato y Mancha”, señaló.
Además, destacó que el trasfondo del viaje es revalorizar la raza criolla y las tradiciones ecuestres. En esta etapa montan diez caballos: cinco criollos y cinco mestizos, todos prestados por criadores.
“Tenemos cinco caballos criollos y cinco caballos mestizos. Todos estos caballos fueron prestados por distintos criadores. Los mestizos salieron de la zona de Madariaga y los criollos vienen de Coronel Suárez”, detalló.
Un antecedente histórico: de Madariaga a Nueva York
La pasión por las travesías a caballo no es nueva para Gassioles. En 1993 partió desde General Madariaga rumbo a Nueva York, viaje que culminó en diciembre de 1996 tras tres años y medio de recorrido.
“En el año 93 me fui de General Madariaga hasta New York y llegué en el 96, en diciembre del 96. Tres años y medio duró esa cabalgata”, recordó.
En aquella oportunidad partió con dos caballos de Maipú, localidad a la que también rinde homenaje en su actual recorrido.
El recorrido y el viejo “camino de los chilenos”
La travesía actual comenzó en la costa del Pacífico chileno, cruzó el país de oeste a este y atravesó la cordillera a la altura del Planchón o volcán Vergara. Luego ingresaron a Mendoza, cruzaron La Pampa y avanzaron por la provincia de Buenos Aires.
“Tratamos de hacer el viejo camino de los chilenos, que era un antiguo camino de uso de la sal o también usado para el transporte, el tráfico de hacienda”, explicó.
Gran parte del recorrido lo realizan por caminos rurales, lejos de los centros urbanos. “Venimos pasando mucho por caminos rurales y fuera de la civilización. Somos muy bien recibidos. Cuando pasamos por ciudades es muy llamativo”, comentó.
Actualmente son ocho jinetes montados, tras la incorporación de un amigo al grupo.
El final en Pinamar
El destino final será la costa atlántica. “Bajaremos en Pinamar. Creo que nos esperan en un balneario ahí, y no sé qué harán, por ahí nos invitan a comer algo o tomar alguna bebida”, expresó entre risas.
Quienes deseen seguir la travesía pueden hacerlo a través de Instagram en la cuenta demaramar.oficial, donde además están sorteando un mate utilizado durante el viaje.
“Muchísimas gracias a toda la gente que nos viene recibiendo y ayudando”, cerró Gassioles en diálogo con Radio Ayacucho.
La travesía continúa rumbo al mar, con el espíritu criollo como bandera y la intención de unir dos océanos al ritmo del paso del caballo.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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