
Los Seattle Seahawks son los nuevos reyes de la NFL. En un Super Bowl LX cargado por un fuerte mensaje anti Trump, en especial con el show del medio tiempo de Bad Bunny , el equipo de Mike Mcdonald le dio una paliza a los New England Patriots . Fue 29-13 para los del estado de Washington con el corredor Kenneth Walker III como gran figura, bien escoltado por el mariscal de campo Sam Darnold y por el pateador Jason Myers. Del otro lado, fue una noche para el olvido para Drake Maye, quien aspiraba a ser el quaterback más joven en la historia en ganar la final del fútbol americano.
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Los Seattle Seahawks son los nuevos reyes de la NFL . En un Super Bowl cargado por un fuerte mensaje anti Trump, en especial con el show del medio tiempo de Bad Bunny, el equipo de Mike Macdonald le dio una paliza a los New England Patriots. Fue 29-13 para los del estado de Washington con el corredor Kenneth Walker III como gran figura, bien escoltado por el mariscal de campo Sam Darnold y por el pateador Jason Myers. Del otro lado, fue una noche para el olvido para Drake Maye, quien aspiraba a ser el quaterback más joven en la historia en ganar la final del fútbol americano.
Los Seahawks no pudieron avanzar y tendrán que despejar. Sin embargo, la historia ya está sentenciada. Kenneth Walker había anotado un touchdown pero no fue convalidado por una sujeción. Hubiese sido el broche perfecto para la gran figura de la noche en el Levi's Stadium.
Ya relajados los Seahawks y con la idea de dejar correr el reloj, New England construyó su faz ofensiva más larga con buenos pases de Maye. Así Stevenson llegó al touchdown. Fallaron en el intento por dos puntos. Así el partido quedó 29-13.
Otra captura, otro balón suelto y touchdown para Nwosu, que liquida definitivamente el partido para los Seahawks. Myers suma el punto extra y Seattle se impone por 29-7. Paliza.
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Walker vuelve a aparecer dos veces para sumar primero 14 y luego 10 yardas para Seattle. Y en la siguiente sumó otras 2. No pudieron llegar con Smith Njigba y Myers volvió a la cancha para acertar otro gol de campo de 41 yardas. Ganan los Seaawks por 22-7.
Maye arriesgaba, pero valía la pena. Con un pase para Stevenson y un acarreo de 16 yardas parecía llevar adelante a los Patriots. Pero tomó otra mala decisión y le interceptaron un pase. Love recogió el balón en la 26 propia y llegó a la 38 de New England.
La defensa de los Patriots sigue firme y le da una nueva oportunidad a Maye. Tendrán que arrancar desde la yarda 1 luego de un gran despeje.
Se relajaron los Seahawks y Maye en dos jugadas hizo lo que no había logrando en toda la noche. Primero un pase de 24 yardas para Hollins y después otro de 35 yardas para que el mismo Hollins llegue al descuento. El venezolano Borregales anotó el punto extra y ahora los Patriots pierden por 19-7- ¿Habrá milagro?
Patriots are on the board following a 35-yard Mack Hollins score with 12:27 to go. Super Bowl LX on NBC Stream on @NFLPlus + Peacock pic.twitter.com/WbgDaLW1d3
Salió caro el fumble de Maye y Darnold tuvo su premio. Después de avanzar con Kupp hasta la yarda 16, el mariscal de campo encontró a AJ Barner para el primer touchdown de la noche. Myers acertó el punto extra. Y Seattle gana por 19-0.
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Darnold acertó un pase para Barner, que ganó 11 yardas para llegar al primero y diez en el arranque del cuarto final. Están a 26 yardas del touch down. ¿Será esta la serie ofensiva para los Seahawks?
Parecía perdido Maye pero encontró una hendija y zafó con una corrida que le permitió el primero y diez gracias a una infracción de la defensa de Seattle. Henderson avanzó cinco yardas. Pero lo peor estaba por venir. A Maye se le cayó la pelota y entregó la posesión en la yarda 37 de NE.
Los Patriots son unas fieras en defensa y vuelven a controlar a Darnold. Pero están 0-12 y tienen que empezar a anotar. ¿Será el momento de Maye?
La serie ofensiva arrancó torcida para los Patriots, con otra captura para Maye. Y después de avanzar 8 yardas, el mariscal de campo no vuelve a completar un pase para pasarle la posesión a los Seahwks.
La defensa de los Patriots primero capturó a Darnold y más tarde apretó clavijas para evitar que Seattle avanzara. Rápido despeje para los Seahwaks.
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Tras avanzar 9 yardas en la primera oportunidad, los Patriots no tuvieron ideas y tuvieron que despejar el balón otra vez.
Los Seahawks son todo lo contrario. Primero dos yardas por vía terrestre con Walker, luego avanzaron 16 con un pase escopeta de Darnold para Shaheed. Y otras 16 con Smith Njigba. Darnold no solo pasa. También usa los pies y gana 11 yardas. Y la historia no termina ahí: Walker gana 20 yards tras un pase corto de Darnold. Ya avanzaron 68 yardas. En segunda y larga, los Patriots frenan el ataque con un tiempo muerto. Y sirvió para enfriar porque Seattle ya no pudo avanzar. Tuvo que conformarse con otro gol de campo de Myers, este de 41 yardas, para pasar a ganar por 12-0.
Tres jugadas y nada para Maye en la primera serie ofensiva de la segunda mitad. Apenas siete yardas. Ahora tienen que defender otra vez.
¿Reaccionarán los Patriots? ¿Tendrá el temple Seattle para ponerle un candado al partido?
Con banderas de los países de América Latina y con el mensaje: "Lo único más poderoso que el odio es el amor", Bad Bunny baja línea. Cerró con "Debí tirar más fotos" y con fuegos artificiales con los colores de la bandera disidente de Puerto Rico. "Seguimos aquí".
Bad Bunny hace referencia al Grammy que acaba de ganar encontrándose con un pequeño Benito. Y luego aparece Ricky Martin que entona "Lo que le pasó a HAWAii",e en una clara alusión al imperialismo de Estados Unidos. Luego flamean banderas de Puerto Rico con el triángulo celeste, que son señales independentistas.
El Super Bowl, a puro ritmo latino, sigue con "Nueva YoL", otro de los hits del Conejo Malo.
Bad Bunny baila sobre una camioneta y luego se presenta. "Nunca dejé de creer en mi", Y luego de una boda aparece Lady Gaga , con su canción Die with a smile.
El estadio explotar al ritmo del Conejo Malo, que baila con Jessica Alba.
Con una pelota de fútbol americano, Bad Bunny, vestido de blanco, canta se llama "Tití me preguntó".
Se espera que el puertorriqueño esté acompañado por Ricky Martin y Lady Gaga. Gran expectativa en el estadio. Y en todas las pantallas que siguen el espectáculo alrededor del mundo.
Ganan los Seahawks por 9-0. Es una diferencia escasa teniendo en cuenta el dominio ofensivo y defensivo de Seattle. Se viene el show del medio tiempo con Bad Bunny.
Un pase in extremis de Darnold para Kupp le permitió avanzar siete yardas a Seattle. Enseguida, antes de la pausa de los dos minutos, Walker lograr el primero y 10 vía terrestre para avanzar otra siete yardas. Entre Walker y Holani siguieron empujando para llegar a la yarda 35 de New England y ya estar en zona de gol de campo. Pero Darnold fue por más. Kupp recibió y sumó otras siete yardas. Luego de un pase incompleto, a Seattle le quedaban 20 segundos en el reloj. Buscó el touchdown y el colombiano González, con una gran maniobra, lo desvía. Myers acertó el gol de campo y los Seahawks ganan por 9-0.
Zafó New England en tercera y siete con un pase perfecto de Maye para salir de problemas. Habían pasado 15 minutos efectivos desde el anterior primero y diez. Sin embargo, luego de un castigo que le hizo retroceder cinco yardas, Maye no pudo mover las cadenas. Y otra vez despeje. Ganan los Seahawks por 6-0 y tras la corrida de Shaheed, saldrá de la 43 propia.
Con combinaciones de juego aéreo y terrestre, los Seahawks parecían tener una buena serie ofensiva. Pero un pase incompleto en tercera oportunidad y cinco, luego de nueve jugadas, los obligó al despeje. Lo bueno para Seattle es que New England quedó encajonado en la yarda 2.
Drake Maye sufre otra captura -tres en cuatro series ofensivas- y no puede ganar yardas. Obligados a despejar otra vez los Pats, que pudieron acercarse más allá de la yarda 44 de los Seahawks.
Después de dos corridas fenomenales de Walker, los Seahawks ganaron primero 30 yardas y luego 29 para meterse en zona roja. Sam Darnold sufrió una captura y Seattle, luego de siete jugadas, volvió a tener chance de gol de campo. Myers, efectivo en toda la postemporada, no falló. Gana su equipo por 6-0.
Right through the uprights. Jason Myers makes it 6-0. Super Bowl LX on NBC Stream on @NFLPlus + Peacock pic.twitter.com/XeiotNlYXz
No puede ganar yardas Maye y los Patriots siguen en cero.
Ganan los Seahawks por 3-0 luego de ese gol de campo que llegó al cabo de la primera serie ofensiva. Luego predominaron las defensas. Seattle capturó dos veces a Maye. Y New England presionó y obligó al error a Darnold.
Si bien hubo una buena conexión entre Darnold y Barner, los Seahawks perdieron la posesión tras una serie de seis intentos.
La defensa de Seattle está muy firme. Y Drake Maye sigue maniatado. Pudo pasar otra vez la yarda 50, pero ahí quedó varado tras ser atrapado una vez más. Los Seahawks ganan por 3-0.
Los Seahawks, esta vez, no fueron capaces de avanzar con tres pases incompletos de Darnold. En el tercer down, zafó de una captura y estuvo a centímetros de conectar con su receptor. No pudo ser. Despeje y los Patriots otra vez con la ofensiva.
La defensiva de Seattle, muy agresiva, frustra la primera serie ofensiva de Drake Maye, quien incluso sufre una captura. Y, después de una tercera larga, se vieron obligados a despejar. La pelota vuelve al poder de los Seahawks, que ganan por 3-0.
Después de avanzar con los pases de Darnold, Seattle debe conformarse con un gol de campo. No está nada mal. Primera serie ofensiva y ya tienen puntos y diferencia a su favor gracias a la puntería de Jason Myers. Ahora el turno de Drake Maye.
Los Seahawks encaran la primera serie ofensiva de la mano de San Darnold.
Los capitanes de los dos equipos se juntaron para el lanzamiento de la moneda. Se usó una medalla conmemorativa que irá directo a un museo. Shawn Smith, el árbitro principal, es el encargado de traerla y dar las indicaciones. Y Joe Montana, la leyenda de los 49ers, la lanzó al aire.La suerte le hizo un guiño a los Patriots.
Con su teclado en el medio del campo de juego, el productor e intérprete de See you Again, en memoria de Paul Walker, se encarga de cantar el himno de Estados Undos.
Sigue sonando la música en la previa del Super Bowl. Es múltiple ganadora de Grammys. Todo en la previa de los 250 años de la independencia de los Estados Unidos.
Los pupilos del otro Mike, Vrabel, salen a la cacha vestidos de blanco. Si ganan los de Boston serán los máximos campeones del Super Bowl, con siete conquistas.
El equipo de Mike Mcdonald, que es el favorito en las apuestas, entra al campo de juego del Levi's Stadium.
´"El súper domingo en la bahía", exclama BJ Armstrong al terminar su mini show con Green Day. La banda tuvo la escolta de leyendas de la NFL con Tom Brady a la cabeza.
La banda liderada por Billy Joe Armstrong es la encargada de abrir el espectáculo en el Levi's Stadium con dos de sus temas más conocidos, entre ellos American Idiot .
La cantante Coco Jones interpretó “Lift Every Voice and Sing” antes del comienzo del Super Bowl LX entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La presentación formó parte de las ceremonias previas al partido y se realizó justo antes del inicio del juego entre ambas franquicias.
Drake Maye y su novia de toda la vida, Ann Michael, antes del partido que puede marcar un antes y un después en su carrera. Puede ser el mariscal de campo más joven en ganar el Super Bowl con 23 años y cinco meses. Actualmente, el más joven es Ben Roethlisberger, quien ganó con 23 años y 11 meses el Super Bowl XL en 2006.
A good luck kiss for Drake Maye and Ann Michael Maye before gametime ❤️ Super Bowl LX – 6:30pm ET on NBC Stream on @NFLPlus + Peacock pic.twitter.com/cpVVkn6Hi6
Según investigaciones de la NFL, esta es la primera vez en la historia del Super Bowl que se enfrentan dos equipos que ambos perdieron en la Semana 1 de la temporada. Más llamativo todavía: mientras los Seahawks cayeron en un partido de su propia división frente a los 49ers, los Patriots perdieron ante los Raiders, un equipo que luego ganó solo dos partidos más, se quedó con la primera elección del Draft 2026 y despidió a su entrenador, Pete Carroll, tras apenas una temporada.
Además, New England se convierte en apenas el cuarto equipo en la historia de la NFL en perder contra un rival que terminó obteniendo la primera elección del Draft siguiente y aun así llegar al Super Bowl, según Associated Press. La última vez que pasó algo similar fue con los Packers de 1997, que ganaron el Super Bowl bajo la conducción de Brett Favre. Incluso los Colts que habían vencido a Green Bay terminaron eligiendo en el Draft a Peyton Manning, así que todo salió bastante bien para ellos también.
Esta es apenas la cuarta ocasión en la historia del Super Bowl en la que ambos entrenadores principales tienen menos de dos años en sus cargos, según datos de Associated Press. Las anteriores fueron la Super Bowl 43 (Steelers de Mike Tomlin vs. Cardinals de Ken Whisenhunt), la Super Bowl 37 (Buccaneers de Jon Gruden vs. Raiders de Bill Callahan, antiguo asistente de Gruden) y la Super Bowl 36 (Patriots de Bill Belichick vs. Rams de Mike Martz).
Lo que hace única a esta edición es que tanto los entrenadores como los mariscales de campo están en su primer o segundo año con el equipo. En Seattle, Mike Macdonald está en su segundo año como entrenador principal y Sam Darnold en su primera temporada como titular. En tanto, Mike Vrabel cumple su primer año al frente de su equipo, sumando un condimento inédito a la final.
Bad Bunny se subirá este domingo al escenario más visto del mundo para protagonizar el primer espectáculo en la historia de un Super Bowl con un repertorio íntegramente en español, un hito que desafía la narrativa cultural latina de EE.UU. en la era más radical del Gobierno de Donald Trump.
El artista puertorriqueño aterriza en esta cita en su mejor momento: coronado como el ícono cultural de la década y arrastrando todavía el triunfo de los Grammy, donde hizo historia al conquistar el galardón más prestigioso con un álbum íntegramente en español y ofrecer uno de los discursos de denuncia más poderosos de la industria.
"No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens -término designado a cualquier persona que no sea ciudadana o nacional estadounidense, pero que en la retórica actual se emplea para deshumanizar al migrante-. Somos humanos y somos americanos", dijo tras recoger el galardón a mejor álbum de música urbana.
Este compromiso por alzar el español en EE.UU. cobra simbolismo en este momento en el país, con un Gobierno que ha endurecido la retórica sobre la identidad nacional y activado una agresiva maquinaria de control migratorio a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).
El anuncio de Bad Bunny como cabeza de cartel del descanso fue una decisión que ni la propia NFL supo dimensionar. De hecho, la elección ha sorprendido por el riesgo que asume la que se ha considerado históricamente la institución deportiva más conservadora del país al entregar su horario de máxima audiencia a un repertorio exclusivamente en español.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, ha reafirmado su apoyo a Bad Bunny incluso después de sus palabras en los premios más importantes de la industria musical: "Es uno de los grandes artistas del mundo", dijo en una rueda de prensa.
Lo que para la industria musical responde a la consecuencia del éxito del 'conejo malo', respaldado por cifras que lo sitúan como el artista más escuchado del planeta, para los sectores más conservadores del Partido Republicano ha supuesto una afrenta a la tradición y a la identidad del espectáculo.
El propio Trump tachó de "ridícula" su elección y confirmó que no asistirá al evento deportivo más importante del país de este año por estar en contra del cantante. "Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible", afirmó.
Y es que el tema migratorio ha marcado los prolegómenos de este encuentro, con versiones sobre un posible refuerzo de la vigilancia por parte de las autoridades fronterizas durante la actuación de la superestrella puertorriqueña.
Ante estas incertidumbre, el comité organizador aclaró que no se contempla la puesta en marcha de operativos especiales durante la celebración del Super Bowl LX, de acuerdo a un memorando obtenido por The Washington Post y The Athletic.
En las calles de San Francisco comenzaron a aparecer carteles con los mensajes 'ICE Out' y 'Chinga la migra', expresiones cargadas de un histórico sentimiento de resistencia chicana y latina.
Las pancartas forman parte de una campaña que usa como emblema al sapo concho un anfibio endémico de Puerto Rico en peligro crítico de extinción que Bad Bunny ha adoptado como símbolo autóctono de su reciente gira para exigir el fin de las operaciones del ICE.
A la actuación de Bad Bunny se suma la de Green Day, una de las voces más feroces contra el Gobierno de Trump y cuya actuación en el Super Bowl no hace más que añadir más leña al fuego.
La banda de Billie Joe Armstrong, que ha hecho del activismo político una seña de identidad en su carrera, llega al Levi's Stadium de Santa Clara, en California, con el antecedente de su sonada participación en el Festival Coachella de 2025.
"No somos parte de la agenda de odio", proclamó el grupo en medio del desierto californiano.
Poco se sabe de los 13 minutos de actuación que ofrecerá Bad Bunny, más allá de que convertirá el escenario "en una gran fiesta" y que llevará "mucha cultura puertorriqueña", según adelantó en una rueda de prensa el pasado jueves.
La combinación de la soberanía cultural de Bad Bunny con la rebeldía punk de Green Day convierten el espectáculo del Super Bowl LX en un símbolo de resistencia frente al Gobierno y promete ser de los espectáculos más recordados de la historia del deporte rey estadounidense.
El Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, es el hogar de los San Francisco 49ers y el escenario elegido para esta edición del Super Bowl LX. Inaugurado en 2014, es uno de los estadios más modernos de Estados Unidos, con un diseño pensado para grandes multitudes, tecnología avanzada y soluciones sustentables que lo distinguen de otros recintos de la liga.
El estadio tiene una capacidad base de 68.500 espectadores, aunque puede ampliarse hasta 75.000 para eventos especiales como el Super Bowl, asegurando comodidad y buena visibilidad para todos los asistentes. Además de fútbol americano, Levi’s Stadium ya fue sede de Super Bowl 50, partidos universitarios y conciertos de primer nivel, consolidándose como un espacio multifunción en pleno corazón de Silicon Valley.
En la historia del Super Bowl, los equipos que más veces levantaron el trofeo son los New England Patriots y los Pittsburgh Steelers, con seis campeonatos cada uno. Los Patriots lograron todos sus títulos durante la era de Tom Brady y Bill Belichick, mientras que los Steelers conquistaron cuatro entre 1975 y 1980, bajo la conducción del entrenador Chuck Noll y con Terry Bradshaw como mariscal de campo.
Un escalón más abajo, con cinco títulos, se encuentran los Dallas Cowboys y los San Francisco 49ers, aunque ambos llevan décadas sin sumar un nuevo trofeo desde mediados de los 90. Con cuatro campeonatos aparecen los Green Bay Packers, los New York Giants y los Kansas City Chiefs, equipos que han tenido momentos destacados a lo largo de la historia reciente.
Es importante recordar que la NFL supera los 100 años de historia, por lo que esta cuenta solo incluye los títulos del Super Bowl (desde 1966 en adelante). Antes de esa era, la liga fue dominada por franquicias como Green Bay Packers, Chicago Bears, Washington Redskins, Detroit Lions y Baltimore Colts, entre otros, que marcaron la historia del fútbol americano en Estados Unidos.
Sam Darnold llega esta noche al Super Bowl LX como mariscal de campo de los Seattle Seahawks, en una historia que parece de guion: desde la presión de ser una de las grandes promesas del Draft hasta encontrar su lugar ocho años después en la gran final de la NFL.
Darnold nació en Dana Point, California, y se destacó desde joven por su talento en el fútbol americano. Fue reclutado en la 3ª posición global del Draft de 2018 por los New York Jets, con la expectativa de liderar una franquicia histórica que venía sin playoffs desde hacía años.
Su carrera en la liga fue todo menos tranquila. Tras tres temporadas con los Jets, donde alternó luces y sombras, fue cambiado a los Carolina Panthers y luego pasó por los San Francisco 49ers como respaldo, hasta que en 2024 firmó con los Minnesota Vikings y protagonizó un renacer que lo puso otra vez en el foco.
Ese repunte con los Vikings le abrió la puerta a Seattle, que en marzo de 2025 lo fichó con un contrato importante para liderar su ofensiva. Con los Seahawks, Darnold consolidó un liderazgo que se tradujo en éxito colectivo: el equipo se coronó campeón de la Conferencia Nacional y le dio al quarterback la primera oportunidad de jugar un Super Bowl como titular.
Detrás de ese presente hay una combinación de experiencia, resiliencia y adaptación a distintos sistemas, que lo llevó de ser “promesa con dudas” a ser el conductor de un equipo que esta noche podría coronar su historia con el título máximo.
Drake Maye es el mariscal de campo de los New England Patriots y una de las caras nuevas de la franquicia en la NFL. Nacido en Huntersville, Carolina del Norte, creció en una familia profundamente ligada al deporte y desde muy chico tuvo al fútbol americano como parte central de su vida cotidiana. Su llegada a la liga marcó el inicio de una etapa de renovación para uno de los equipos más emblemáticos de Estados Unidos. Con de 23 años, será el segundo mariscal de campo más joven en iniciar un Super Bowl. Aspira a convertirse en el más joven en ganarlo .
Antes de dar el salto profesional, Maye se formó en la Universidad de Carolina del Norte, donde se consolidó como uno de los quarterbacks más destacados del fútbol americano universitario. Su rendimiento lo proyectó rápidamente como una de las principales promesas de su generación y lo llevó a ser elegido por los Patriots en el Draft, con la misión de comandar una ofensiva en plena reconstrucción tras la era más exitosa del club.
El deporte es un rasgo familiar en los Maye. Drake es hermano de Luke Maye, exjugador de básquet universitario que fue campeón nacional con North Carolina, y creció en un entorno donde la competencia y la disciplina eran parte de todos los días. Esa base familiar es señalada como uno de los pilares de su desarrollo dentro y fuera de la cancha.
Más allá del fútbol americano, Maye también mostró interés por otros deportes y culturas. En entrevistas y apariciones públicas ha reconocido su fanatismo por Lionel Messi, a quien suele mencionar como ejemplo de liderazgo y talento, incluso en un deporte muy distinto al suyo.
La clave está en el sistema de cuatro intentos o downs: el equipo que tiene la pelota debe avanzar al menos 10 yardas en cuatro jugadas para conservar la posesión. El objetivo principal es anotar un touchdown (llevar el balón hasta la zona de anotación rival), que vale 6 puntos. Aunque también se pueden sumar puntos con un gol de campo (patear el ovoide entre los postes), que suma tres, o en situaciones especiales, con un safety (cuando la defensa tacklea al atacante dentro de su propia zona de anotación), que vale dos. Después de cada touchdown hay una jugada que permite puntos extra. Pueden ser uno (se patea entre los postes) o dos (se debe llevar el balón hasta la zona de anotación desde la yarda 2).
Cada equipo se divide en ofensiva, defensiva y equipos especiales, que entran según la situación del juego. El partido dura cuatro cuartos de 15 minutos, pero el reloj se detiene con frecuencia, lo que hace que el aspecto táctico -cómo manejar el tiempo, cuándo arriesgar o asegurar puntos- sea tan importante como la ejecución en el campo.
Se conocieron en las tribunas, sobrevivieron a enfermedades y crisis económicas, pero jamás se perdieron una cita. Este domingo, con más de 80 años de vida, van por su edición número 60 y, quizás, la última. Leé la nota completa.
Seattle Seahawks fue el mejor equipo de la Conferencia Nacional, con una marca de 14 triunfos y 3 traspiés, lo que le permitió evitar la ronda de wild card. En la serie divisional derrotó 41-6 a San Francisco 49ers y en la final de conferencia batió 31-27 a Los Angeles Rams.
Los Seahawks jugarán por cuarta vez el partido más importante de la temporada de la NFL en busca de su segundo título, luego del que consiguieron en 2014, cuando derrotaron 43-8 a Denver Broncos en un duelo que se disputó en el MetLife Stadium de East Rutherford.
Un año después de aquel éxito, Seattle Seahawks volvió a competir en la final, pero cayó 28-24 en el estadio de la Universidad de Phoenix, en Glendale (Arizona), ante New England Patriots. Ese encuentro quedó grabado en la memoria de sus simpatizantes, ya que el equipo del estado de Washington dispuso de una última jugada para quedarse con la victoria, con el balón a una yarda del touchdown y con 26 segundos en el reloj, pero no pudo aprovecharla. Después de esa derrota, los Seahawks no volvieron a acceder al Super Bowl hasta este domingo, cuando intentarán, 11 años después, tomarse una dulce revancha frente a los Patriots.
New England Patriots, que es el equipo que más veces participó en un Super Bowl (11) y el que más veces lo ganó (seis, la misma cantidad que Pittsburgh Steelers), terminó primero en la División Este de la Conferencia Americana en la temporada regular, con un récord de 14 victorias y 3 derrotas, y luego derrotó a Los Angeles Chargers (16-3) en la ronda de wild card, a Houston Texans (28-16) en la serie divisional y a Denver Broncos (10-7) en la final de conferencia.
Para los Patriots, este será el primer Super Bowl desde la partida de Tom Brady, su mariscal de campo estrella, quien condujo a la franquicia a conseguir sus seis títulos entre 2001 y 2018. El equipo del estado de Massachusetts atravesó un difícil período de reconstrucción, durante el cual no llegó a los playoffs durante tres temporadas consecutivas. Pero este año resurgió a partir de la contratación de Mike Vrabel, quien el jueves fue distinguido como el entrenador del año en la ceremonia NFL Honors.
5: los jugadores de Patriots y Seahawks que conforman la mayor representación latina en este duelo.
7: el récord de títulos de Super Bowl que pueden alcanzar los Patriots en caso de victoria.
44,7: el total de puntos que subirán al marcador entre ambos equipos según los analistas de la NFL, que dan como ligeros favoritos a los Seahawks.
6.200: precio medio en dólares que se pedía por una entrada en el Levi's Stadium en la semana previa al partido.
90.000: el número de visitantes que se espera que reciba el área de la Bahía de San Francisco para disfrutar del Super Bowl.
8 millones: costo en dólares de la mayoría de los anuncios, de 30 segundos, que se emitirán durante la retransmisión televisiva, aunque algunos alcanzarán por primera vez los 10 millones.
26 millones: el número de estadounidenses que planean no trabajar el día después del Super Bowl, según la compañía de recursos humanos UKG, que prevé un costo de 5.200 millones de dólares en pérdida de productividad.
50 millones: la cantidad en dólares que se estima que Apple paga a la NFL cada año por patrocinar el espectáculo del medio tiempo.
127 millones: los estadounidenses que siguieron por televisión el triunfo de los Eagles ante los Chiefs en el pasado Super Bowl, la mayor audiencia en la historia del juego y de cualquier retransmisión en el gigante norteamericano.
500 millones: el impacto económico en dólares que el gobierno de California espera del Super Bowl para el área de San Francisco.
1.480 millones: el número de alitas de pollo que los estadounidenses consumirán en el Super Bowl, unos 10 millones más que en 2025, de acuerdo con las proyecciones del National Chicken Council.
1.760 millones: el volumen de dólares que se moverá en apuestas alrededor de este Super Bowl, más de un 20% superior al del año pasado, según la American Gaming Association (AGA).
20.200 millones: el monto total en dólares que los estadounidenses gastarán en comida, bebida, ropa y otros productos relacionados con el Super Bowl, según la federación nacional de comercio minorista (NRF).
El costo de algunos de los codiciados anuncios televisivos, de 30 segundos, escalará hasta los 10 millones de dólares y, según el gobierno de California, la economía local también se beneficiará con la llegada de unos 90.000 visitantes y un impacto de unos 500 millones de dólares .
El presidente de Estados Unidos se negó a acudir esta vez al Super Bowl y tenía previsto seguirlo desde su residencia de Mar-a-Lago, Florida .
El mandatario, al igual que muchos de sus partidarios, arremetió contra las invitaciones a Bad Bunny y Green Day, que actuarán antes y son también feroces críticos del republicano , afirmando que el cartel es "terrible" y "sembrará odio".
Sin dar ninguna pista de sus intenciones, ni de sus posibles invitados, Bad Bunny se limitó a prometer esta semana que el recital será "una enorme fiesta" y "el mundo va a estar feliz" .
La presencia del reguetonero, el artista más reproducido en Spotify, ha atraído aún más la atención global sobre la cita cumbre del deporte norteamericano, una máquina comercial sin igual que este año puede superar sus propios récords.
El precio de las entradas para el Super Bowl oscila entre los 3.100 y más de 18.000 dólares en el día previo al partido entre New England Patriots y los Seattle Seahawks en el Levi's Stadium de Santa Clara (California). El asiento más barato para ver la gran final del fútbol americano, y el espectáculo del descanso de Bad Bunny, se vendía por 3.100 dólares en la plataforma de venta en línea VividSeats.
Este precio ha bajado ligeramente en las últimas 24 horas, cuando las entradas más baratas se vendían por 3.600, pero los asientos 'VIP' y los de los mejores sectores del Levi's Stadium aumentaron unos 2.000 dólares este sábado, hasta alcanzar los 18.600 dólares.
La 60ª edición del Super Bowl, el partido más importante de la temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y el que definirá al campeón de este certamen se disputará en el Levi's Stadium de Santa Clara, en la bahía de San Francisco, comenzará a las 20.30 (hora argentina) y será transmitido por ESPN 2 y la plataforma Disney+ .
Editor jefe de la sección Deportes
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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