
La cocina es uno de los espacios del hogar donde más se acumulan grasa, restos de comida y olores persistentes. Con el uso diario, el horno puede retener vapores, salpicaduras y residuos que no siempre se eliminan con una limpieza superficial y terminan impregnando el ambiente.
En este marco, especialistas en limpieza ecológica y mantenimiento del hogar señalan un truco casero simple, económico y cada vez más difundido: rociar vinagre blanco en el interior del horno apagado para ayudar a limpiar, neutralizar olores y aflojar la suciedad adherida.
El vinagre blanco contiene ácido acético, un compuesto con propiedades desengrasantes, antibacterianas y desodorizantes ampliamente estudiadas. Investigaciones publicadas en Journal of Food Protection y International Journal of Environmental Health Research demostraron que el ácido acético puede ayudar a reducir bacterias y microorganismos en distintas superficies del hogar .
Además, el vinagre actúa sobre la grasa y los restos de comida seca, ayudando a ablandarlos para que se desprendan con mayor facilidad. Desde el punto de vista práctico, especialistas en limpieza natural explican que:
De esta manera, se convierte en una alternativa accesible para mantener el horno limpio sin recurrir a productos químicos agresivos.
Este procedimiento se puede realizar una vez por semana o cada 15 días, según la frecuencia de uso del horno.
Gracias a estas propiedades, el vinagre blanco se posiciona como un aliado simple y efectivo para la limpieza del horno. Usado de forma correcta y regular, permite mantenerlo en mejores condiciones, evitar olores desagradables y reducir la necesidad de productos abrasivos en la cocina.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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