
¿Sos de los que ponen cinco alarmas y aún así te cuesta salir de la cama? No estás solo. Levantarse temprano es una batalla diaria para muchísima gente, y la ciencia tiene varias respuestas sobre por qué sucede esto.
El cuerpo humano funciona con un reloj interno llamado ritmo circadiano, que regula el sueño y la vigilia. Este reloj no es igual para todos: hay personas naturalmente más activas a la mañana (“alondras”) y otras que rinden mejor de noche (“búhos”).
Los científicos descubrieron que la genética juega un papel fundamental . Algunos genes determinan si una persona tiende a dormirse y despertarse más tarde. Por eso, aunque te esfuerces, tu cuerpo puede resistirse a madrugar.
No todo es cuestión de herencia. Los hábitos diarios también influyen. El uso de pantallas antes de dormir, la exposición a luces artificiales y los cambios en la rutina pueden alterar el ciclo natural del sueño .
Además, la falta de luz solar por la mañana dificulta que el cuerpo “entienda” que es hora de despertarse. Por eso, los expertos recomiendan exponerse a la luz natural apenas te levantás.
Si bien la genética marca una tendencia, los especialistas aseguran que es posible modificar el horario de sueño con constancia y pequeños cambios. Acostarse y levantarse siempre a la misma hora, evitar pantallas antes de dormir y buscar la luz del sol al despertar son algunos de los consejos más efectivos.
En definitiva, levantarse temprano no es igual de fácil para todos , y la ciencia lo confirma: hay una combinación de genes, hábitos y ambiente que define cómo nos sentimos al sonar la alarma.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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