PINAMAR: Se pelearon en la playa, un video se hizo viral y Yeza los reunió para que “hagan las paces”



El intendente de Pinamar, Martín Yeza, difundió el reencuentro entre dos personas que habían protagonizado un episodio violento que se viralizó en las redes sociales por una usuaria de Twitter. Hoy, uno de los protagonistas que había sido contactado por este medio, reconoció que hubo un reencuentro amistoso entre el supuesto agresor y el supuesto agredido pero dio otra versión de lo que ocurrió previamente.

 

El episodio en cuestión había ocurrido en los primeros días de enero. Según la versión del denunciante, el concesionario de la famosa banana y el local de jugos de Pinamar, que está al lado del muelle de pescadores, lo había mordido cuando reclamó porque intentó golpear a su perro y casi lo atropella.

 

Tras ese hecho, que tuvo mucha repercusión en redes y por la que el supuesto agredido, Nestor, de 60 años, hizo una denuncia penal, el jefe comunal los juntó para que se den la mano y bajen la tensión.

 

Sin embargo, hoy, Miguel, el concesionario, contó a LA NACION que los hechos previos no sucedieron de esa manera. “El hombre me empezó a gritar, pensé que era una joda. Yo hace 23 años que tengo la concesión y conozco a todos acá. Pensé que era una broma de uno de los guardavidas, porque yo fui guardavidas. De repente se acercó y me empezó a decir que yo no podía estar en la playa con la camioneta. En el mientras tanto, uno de sus cuatro perros me empezó a mear el trailer y lo corrí, pero no le pegué. Ahí, se me vino encima el tipo”, dijo.

 

Y agregó: “Me tiró al piso y me empezó a ahorcar”. “¿Pero nadie intervino?”, preguntó LA NACION. “No, porque los demás pensaron también que estábamos jugando”, sostuvo. “Fue cuando lo mordí, porque no daba más y no tenía cómo defenderme. Tengo 67 años y ya no estoy para pelearme”, aseguró.

 


Siempre según la versión de Miguel, después del hecho, Néstor denunció una cosa diferente y una usuaria de Twitter (@lareinadeloshurones) lo replicó. Miguel afirma que el video que se ve está recortado. Y que, cuando se reencontraron tras la gestión de Yeza, el hombre coincidió con él. “Me dijo que se le había ido la mano, que se volvió loco cuando yo corrí al perro”, explicó.

 

“No me gusta porque ensuciaron mi nombre y perjudicaron a mi familia. Cualquiera acá te puede hablar de mí”, manifestó. Este medio se comunicó con Néstor, la otra parte, pero no respondió.