MIRAMAR: Detuvieron al hombre acusado de matar a su pareja y tirarla a un pozo ciego



Efectivos de la caballería de la policía bonaerense atraparon este domingo a la mañana a Sebastián Cechetto (43), el hombre acusado de matar a su pareja, Valeria González (28) y arrojarla al pozo ciego de la casa que compartían, con su bebé.

 

Cechetto fue aprehendido cuando caminaba por la costanera de la ciudad de Miramar, vestido con una remera y en calzoncillos que pretendía simular ser una persona en condición de calle.

 

En un primer momento los policías se acercaron porque creyeron que era un hombre que necesitaba ayuda al notarlo algo desorientado, pero de inmediato advirtieron que el rostro les era conocido.

 

Vale recordar que toda la policía apostada en Miramar había sido notificada de la búsqueda de Cechetto y se le habían facilitado fotografías. Una inconfundible desviación en uno de sus ojos y el tipo de cabello relacionaron inmediatamente al hombre con el prófugo.

 

La identificación fue al instante. Cechetto llevaba una mochila en cuyo interior guardaba 50 mil pesos y no se opuso a la detención aunque en un principio fue reticente a dar sus datos.

 

A Cechetto se lo buscaba desde la noche del viernes después de que el cadáver de González fuera encontrado en la cámara séptica de la casa en la que ambos vivían junto a su hijo de poco más de  1 año. La mujer había sido denunciada como desaparecida poco antes por su padre al no tener novedades de ella durante el día y en particular por no haber asistido al cumpleaños de su madre.

 

Cuando el propio padre de Cechetto revisó la casa de calle 122 y 133 de Batán encontró el cadáver dentro de la cámara séptica. El cuerpo presentaba signos de golpes y estrangulamiento y por la rigidez cadavérica y otros patrones forenses se dató la muerte en varias horas antes del hallazgo.

 

La única referencia que se tuvo de Cechetto posteriormente fue el hallazgo de su camioneta en el mar, a los pies de un acantilado en Miramar. Se creyó inicialmente que podía haberse arrojado para suicidarse, pero la escasa altura y el estado en el que quedó la Volkswagen Amarok desecharon esa posibilidad.