PINAMAR: Los precios de alquileres en Cariló aplicarán una inflación en dólares y llegan con aumentos



A pesar de que la inflación se mide y se calcula en pesos, los agentes inmobiliarios crearon un nuevo índice y lo llevarán a los dólares. Para esta temporada 2023 habrá subas de entre un 10 y un 15% en el alquiler de propiedad exclusivas en Cariló.

 

En la previa del fin de semana largo –tradicional para el alquiler de propiedades veraniegas- los agentes ya anticipan que el 50% de la disponibilidad ya está ocupada. A grandes rasgos lo que antes salía 600.000 pesos por mes ahora costará 1.100.000 dado que la variación es en dólares. Es decir, la exclusividad casi empatará a la inflación anual.

 

Números que pueden asustar

 

Los números que se manejan aquí pueden asustar a quien desconoce o no es habitué del mercado. Una quincena de enero en una casa de tres ambientes tiene un piso de 3000 dólares, aunque haya poco en esa franja. Si tiene piscina y un dormitorio más el punto de partida es casi el doble. Y todo dependerá de estado y ubicación. El pico de valores siempre está con salida directa al mar y anda por cinco cifras grandes.

 

El actual desarrollo inmobiliario de Cariló se advierte en el casco urbano, tanto nuevas casas como ampliaciones y mantenimiento. Pero luce aún más contundente en los últimos loteos que se habilitaron sobre el frente sur, más allá de la calle Constancia, su primer límite original. Profesionales del ramo confirmaron que mayoría de esas unidades son casas importantes, de más de 250 m² cubiertos.

 

“El verano pasado fue excelente, un verdadero récord, y lo que se perfila con la actual demanda es que lo que vendrá será también muy bueno”, señaló Jorge Santamarina, uno de los responsables de la inmobiliaria que lleva su apellido.

 

La oferta de propiedades en alquiler se terminará de definir, esperan en el sector, hacia mediados del mes próximo. Creen que estará más clara y completa antes del fin de semana largo de octubre, fecha que siempre es muy movilizadora de turistas y oficia como termómetro para palpitar la temporada turística que se viene.

 

Hay dueños que dudan todavía porque no tienen resuelto si veranearán aquí o lo harán en otro destino, caso en el que alquilarán su casa en la costa. Otros ya saben que van por el negocio pero especulan con una definición más fina de precios, tanto de costos como el tipo de cambio, para no sentirse que quedaron retrasados frente a eventuales subas generalizadas hacia fin de año.

 

A diferencia de otros tiempos no muy lejanos, la construcción en marcha no tiene foco en los complejos multifamiliares que proliferaron en la primera línea de playa y cercanías de este balneario durante las últimas tres décadas. Ya no hay lotes disponibles y las futuras oportunidades asoman en los nuevos loteos, donde hay proyectos que están presentados en la municipalidad pero aún no tienen autorización.

 

La demanda de esas cabañas y apartamentos con servicios también está activa. Operadores del ramo confirman que los ajustes de precios, en estos casos en pesos, llegan hasta 95% con respecto al año anterior. Ya hay buena cantidad de reservas confirmadas y con una particularidad: las más buscadas y primeras confirmadas son las más lujosas y mejor ubicadas, con vista y salida directa a la playa.