La atacaron con un hacha: Dijo que un narco le quiere robar la casa



Susana Molina es la mujer que ayer se escapó del Hospital Municipal luego de las graves heridas sufridas por el ataque con un hacha durante una pelea sobre calle Chaco al 300.

Esta mañana, aún muy dolorida, dialogó con el móvil de LA BRÚJULA 24 respecto de lo ocurrido. “Mi pareja –Andrés Lasarte– me quiso rescatar en ese momento, defenderme, porque no fue uno solo el que me pegaba con palos y con fierros –Adrián Carrasco-, el problema era con su hermana que tiene problemas psicológicos”. “Ella sacó el hacha y me empezaron a pegar. Él es un loco, las vecinas me dicen que las agredió a varias. Ayer una señora me asistió, mayor, y me contó que era el mismo loco que se había metido en su casa. Conmigo no tenían ningún problema”, refirió Molina.

Y respecto de su estado físico actual, teniendo en cuenta que huyó del centro asistencial con tres fracturas en la nariz y una de los huesos que rodean el ojo, además de heridas cortantes en cabeza y rostro, aseveró. “Necesito operarme, pero mi marido está todavía sin atención médica con dos hachazos en la cabeza. Yo no lo podía dejar morir, el ahora está demorado”.

“Creo que viene por una persona a la que le dicen ‘El Moco González’, que vende droga acá a unas cuadras y tiene pinta de violador. Él se pasó varias veces conmigo. Supongo que esta persona les debe estar pagando con droga o algo porque yo no tenía problemas con estos chicos”.

“No tengo ni televisor en mi casa, cómo van a decir que yo vendo droga. Junto cartones con el carrito, no me conoce nadie en el barrio, no me junto con nadie. Tengo problemas de fobias, soy tratada psicológicamente, no tengo amigas ni amigos. Mi vida es esto”.



“Este Moco se acuesta con pibitas por droga, es la cultura del Bajo Rondeau, pero yo ni siquiera entro ahí, le tengo asco a ese barrio. Es una ‘violinada’, las nenas de 12 años se acuestan con un tipo por una bolsa, los nenitos de 8 años fumando porro”.

“El Moco se quería quedar con mi casa, yo creo que debe venir por ese lado, pero no lo puedo probar, es la única suposición que tengo. Lo deben haber hecho para que me vaya de mi casa”.

Los antecedentes de su padre

“Mi papá jamás vendió droga, fue lo último que me dijo antes de morir, que se iba a ir luchando contra la droga. Tenía antecedentes por robo, por matar gente, pero no por droga”. “Me voy a tener que internar porque anoche mi vida fue espantosa”.

“Yo jamás en mi vida mataría ni una hormiga. Puedo tener mal carácter o a alguien no le puede gustar como digo las cosas, pero siempre digo la verdad”.