Piden enjuiciar a la mujer que mató a su bebé de 2 años en venganza porque el padre del nene la había dejado



Una fiscal solicitó el juicio oral por homicidio doblemente agravado para la madre de Milo Alexander Derto Guerrero, el niño de 2 años fallecido en enero pasado en su casa del barrio porteño de Parque Patricios.

La acusa de haber asfixiado a su hijo en la cama como represalia porque su expareja, padre del niño, había dado por terminada la relación entre ambos.

La imputada sostiene que la muerte fue accidental: que ella se había quedado profundamente dormida tras tomar un ansiolítico con vino, y que pudo haber aplastado al chico. Pero algunos antecedentes complican seriamente su situación procesal: horas antes del trágico desenlace, su ex la denunció ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte y manifestó que temía por la vida del nene. Y, en respuesta a eso, Guerrero le envió una serie de mensajes, entre ellos, uno que decía: “Me arruinaste con la declaración que me hiciste. Olvídate de Milo”. Además, en redes sociales publicó videos en los que afirmó: “Antes de dárselo al padre, me lo llevo conmigo”.

El requerimiento de elevación a juicio fue presentado por la fiscal Marcela Sánchez ante la jueza María Alejandra Provítola. Pidió que Paula Yasmina Guerrero, de 29 años, sea juzgada como autora del delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía”, que prevé como única pena la prisión perpetua.

La representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) dio por probado que el hecho ocurrió entre la noche del 14 de enero y las 13.15 del día siguiente, en el departamento 4°B del edificio de la avenida Caseros 2414.

”Se encuentra probado que Guerrero ejerció sobre Milo Alexander Derto Guerrero un mecanismo de asfixia por compresión toracoabdominal, mientras este dormía boca abajo, lo que derivó en un cuadro de hipoxia (falta de oxígeno a nivel cerebral) que le causó la muerte por edema encefálico difuso con una congestión y hemorragia pulmonar”, afirmó la fiscal en su requerimiento.



La hipótesis de Sánchez es que la mujer sofocó al niño con almohadas o contra el colchón mientras dormía, en el marco de una “revancha” contra el papá de la víctima, quien la había denunciado horas antes ante la OVD por temor con respecto a la integridad física de su hijo.

Al mencionar el supuesto móvil del crimen, la fiscal Sánchez afirmó que “habría estado motivado en los conflictos preexistentes que la nombrada tenía con su expareja y padre de la víctima, Felipe Nicolás Derto Dalcolmo, con quien había mantenido una relación desde marzo 2019 y hasta el 1 de enero de 2022″.

”Desde el momento de la separación, la encartada anunció, por distintas vías, que si Derto Dalcolmo no accedía a retomar la relación, mataría al niño y se quitaría la vida”, destacó la fiscal.

Todo está guardado en la memoria

Los mensajes de audio y video que la imputada envió horas antes del hecho a su expareja y a otras personas de su entorno son una de las pruebas claves que la fiscal Sánchez reprodujo para fundamentar la acusación.

”Antes de dárselo a él, me lo llevo conmigo, y les pido por favor gente, que me cremen y que me tiren en la cancha de Huracán, porque yo soy de Parque Patricios”, dijo en un video.

”Reza por nosotros, ojalá alguien nos cuide de verdad. No como vos que abandonaste y golpeaste y te victimizás. Olvidate de Milo para siempre”, escribió en un mensaje de texto dirigido a su ex.

También se menciona el testimonio de una vecina del edificio de la imputada, que declaró que la madrugada del día del hecho, escuchó a Guerrero hablar por teléfono junto a una ventana y decir: “A vos te parece lo que me hizo, que me va a sacar la tenencia de Milo, me va a sacar la tenencia. Me acusan de que voy a matar al nene. Me voy a matar yo y vamos a estar los dos en el mismo cajón”.

”Guerrero no aceptaba la separación y de modo persistente intentaba, infructuosamente, comunicarse con su expareja, y frente a la falta de respuestas, exteriorizó la intención de terminar con su vida y la de su hijo, Milo”, afirmó la fiscal.

Y concluyó: “La denuncia formulada por Derto Dalcolmo ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación el día 14 de enero, la circunstancia de que Guerrero al día siguiente debía llevar a Milo con su padre y el hecho que los familiares del nombrado no accedieron a hablar con ella durante la noche del 14 y la madrugada del 15 de enero, parecen haber sido los tres factores determinantes que precipitaron la situación y llevaron a la encartada a concretar la amenaza que venía anunciando”.

La fiscal transcribió algunos párrafos del perfil psicológico de la imputada realizado por el Cuerpo Médico Forense, donde se afirma que en Guerrero prevalece “un trastorno de personalidad caracterizado por baja tolerancia a la frustración cuando las demandas no son satisfechas según su voluntad e intereses”, que tiene una “emocionalidad superficial”, “falta de reflexión” y, además, una “cosificación del otro como herramienta de solución de sus conflictos afectivos y de relación, avasallamiento, impulsividad y disociación emocional”.

“Sueño profundo”

Guerrero negó los cargos todas las veces que prestó declaración indagatoria y aseguró que la noche del hecho había tomado “vino de cartón” y “una pastilla de Clonazepam”, y que ello le produjo un sueño profundo, lo que podría haber influido para no percatarse de que con su cuerpo podría haber sofocado a su hijo en la cama. Sin embargo, los informes toxicológicos descartaron la presencia del alcohol y fármacos en su organismo.

En su última declaración, del 11 de abril pasado, Guerrero le dijo a la jueza Provítola: “Usted compró de entrada la historia de la familia de Derto, los videos, los audios, pero yo no maté a mi hijo, yo no le hice daño a mi hijo, eso quiero que entienda. No sé si tengo que cumplir al respecto, por el accidente, por una desgracia, pero no fue mi intención, no fue a propósito”.

Ahora será la jueza Provítola quien analice el pedido de la fiscal y decida elevar la causa a juicio para que se sortee el tribunal oral que llevará cabo el debate en el que se juzgará a la presunta filicida.