Se complica la situación de la jueza que besó a un preso condenado



El Superior Tribunal de Justicia de Chubut ordenó revisar la situación de la jueza penal Mariel Súarez, quien fue filmada besando a un preso que visitó en la cárcel y a quien ella misma había juzgado. El hombre, Cristian "Mai" Bustos, fue condenado a 20 años de cárcel por el homicidio de su bebé de 9 meses cometido en 2007 y por el de un policía que intentó detenerlo cuando estaba prófugo en 2009.

Para el Tribunal, la magistrada puso en jaque su imparcialidad al besar a Bustos en el Instituto Penitenciario Provincial el 29 de diciembre de 2021. Ese día la jueza, haciendo uso de su cargo, ingresó al penal a visitar al interno con la justificación de que quería entrevistarlo para un libro que ella estaba preparando.

¿Quién es Mariel Suárez?

Suárez había sido destituida de su cargo y cuestionada públicamente en 2013, luego de que el entonces intendente de Comodoro Rivadavia, Néstor Di Pierro, la acusara de "liberar presos por teléfono".

En simultáneo, se daba inicio al proceso de evaluación de la jueza por parte del Consejo de la Magistratura luego de que pasaran los primeros años de su nombramiento en la Circunscripción de Comodoro Rivadavia, producido en 2009. El tribunal resolvió que en ese lapso su desempeño había sido “insatisfactorio”.

En 2014, la jueza interpuso un recurso de amparo al considerar que la decisión había sido “arbitraria y extemporánea” y que se trató de una acción política promovida por Di Pierro.

Tras la presentación del amparo y de forma inmediata, el entonces juez civil Gustavo Sanca la repuso en el cargo, del que había sido suspendida el 6 de junio de 2013. La decisión fue ratificada por la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia y el Superior Tribunal de Justicia confirmó la reposición de la magistrada, quien fue oficializada nuevamente en su cargo en septiembre del 2015.

El año pasado, la jueza promovió un recurso de amparo para visitar a su hija en Santa Cruz. En este caso, la polémica residió en que la magistrada se negaba a hacerse un PCR para ingresar a la provincia. Al considerar que no era facultad de un Gobierno local exigir ese examen, hizo una presentación ante la justicia federal, la cual no tuvo éxito.

El Superior Tribunal de Justicia de Chubut ordenó revisar la situación de la jueza penal Mariel Súarez, quien fue filmada besando a un preso que visitó en la cárcel y a quien ella misma había juzgado. El hombre, Cristian "Mai" Bustos, fue condenado a 20 años de cárcel por el homicidio de su bebé de 9 meses cometido en 2007 y por el de un policía que intentó detenerlo cuando estaba prófugo en 2009.

Para el Tribunal, la magistrada puso en jaque su imparcialidad al besar a Bustos en el Instituto Penitenciario Provincial el 29 de diciembre de 2021. Ese día la jueza, haciendo uso de su cargo, ingresó al penal a visitar al interno con la justificación de que quería entrevistarlo para un libro que ella estaba preparando.

La visita al penal

Suárez fue una de las tres magistradas que condenó a Bustos a prisión perpetua por matar en 2009 a un policía en un tiroteo y herir de gravedad a otro. A diferencia de las otras dos juezas, Suárez votó en disidencia en cuanto a la pena a imponer al condenado y pidió una menor.

En diciembre de 2021, la magistrada fue grabada besando a Bustos. "Mientras conversaban, se besaban: él acarició su cabello y Suárez tomó fotografías tipo selfie de ambos con un celular", detalló el informe del Tribunal.

Incluso, el preso y la jueza se vieron al día siguiente: "Ya conociendo el lugar se sentaron en sillas en una ubicación tal que no podía ser tomada por las cámaras".

Para el Tribunal, que envió las actuaciones al Consejo de la Magistratura local para que evalúe si realiza un Jury de enjuiciamiento, la magistrada violó el artículo 10 inciso B del Reglamento Interno al no "observar una conducta decorosa compatible con la dignidad de la función judicial".

También el artículo 13 de la ley de ética que prevé el "deber de conducirse apropiadamente en público" y el artículo 17 del Código Procedimiento Penal que habla de "igualdad entre las partes e imparcialidad".

"Los jueces tienen actividad jurisdiccional y una vida personal que deben armonizar en lo público con su función. La sociedad necesita tranquilidad espiritual al observar qué hacen de su vida pública aquellos que deciden sobre la suya; demandan probidad en su actividad extra judicial", advirtió el informe.