Una joven fue atropellada en medio de un acoso y sufrió la amputación de su pierna

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“Cuando me amputaron la primera vez pensé que ahí ya se terminaba, pero a los dos meses me dijeron que había que volver a amputar por encima de la rodilla”. Mientras intentaba hacer frente a las secuelas del horror y a una recuperación larga y dolorosa, Milagros recibió la noticia que desmoronó sus ganas de salir adelante. El 16 de diciembre, en el centro de Córdoba capital, sufrió gravísimas heridas tras ser atropellada en medio de una situación de acoso callejero.

Era de madrugada y la adolescente, de 17 años, esperaba un taxi junto a tres amigas en la intersección de las calles Humberto Primo y General Paz. Habían ido a bailar. Según los testimonios de las chicas, una camioneta Amarok se paró junto a ellas y su conductor las acosó. Segundos después, un remis Peugeot 207 quiso esquivar al otro vehículo y embistió a Milagros. Las otras jóvenes resultaron ilesas.

El conductor de la Amarok, que viajaba acompañado por otras dos personas, se fugó. Luego se supo que se trataba de un basquetbolista del club Instituto y uno de los mejores valores de la Liga Nacional: Gastón Federico Elías, de 23 años. Tanto el jugador como el chofer del remis, Walter Peyretti (58), fueron imputados por el delito de lesiones graves culposas agravadas por el uso de vehículo automotor.

Milagros, la adolescente atropellada en Córdoba tras sufrir acoso callejero: “Fue muy duro cuando me dijeron que había que amputar otra vez”

El fiscal Guillermo González cree que Elías realizó una maniobra de riesgo al frenar, y que un movimiento temerario de Peyretti termina ocasionándole la lesión a Milagros, que estaba sentada en el cordón de la vereda y no tuvo tiempo de reaccionar. Su pierna izquierda quedó casi colgando tras el impacto.

“El golpe fue muy arriba. Me quedaron todos los tejidos muertos y la herida no cicatrizaba. No me llegaba la sangre. El 17 de febrero me confirmaron que había que amputar otra vez”.

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Y continúa: “Fue muy duro porque al menos podía mover la rodilla y me estaba preparando para una prótesis diferente a la que voy a recibir ahora”.

La figura del acoso callejero podría pesar en la causa. Milagros, que nunca perdió el conocimiento, asegura que Elías frenó la camioneta y, pese a que no conocían ni a él ni a los otros ocupantes (Cristian Amicucci, de 36 años; y Federico Pedano, de 21, ambos jugadores de Instituto), las invitaron a un after.

“Nos preguntaron qué íbamos a hacer con ellos. Ninguna le dio bola y se quedaron insistiendo. En ese momento vino el otro auto que, por esquivarlos, me choca a mí”, detalla la víctima.

Un basquetbolista acusado de acoso, un auto sin frenos y una adolescente amputada: “Da mucha bronca que él siga como si nada mientras yo perdí una pierna”

Las pericias revelaron que el chofer del Peugeot 207 circulaba a una velocidad elevada y que tenía problemas en los frenos. Tanto Elías como Peyretti afrontan una pena en expectativa de entre 2 y 4 años. El delito es excarcelable.

“Frenamos, les preguntamos si iban a seguir de largo y nos dijeron que no. En ese momento arranco y escucho una frenada. Y en ese momento de conmoción, lo primero que hago es atinar a quedarme. Por el shock de los otros chicos, que decían que nos vayamos, aceleré”, relató Elías a El Doce al momento de entregarse, un día después del choque. “No fue acoso, les preguntamos si iban a hacer algo, nos dijeron que no y automáticamente nos fuimos”, se excusó entonces.

El 5 de febrero, Elías se reincorporó al plantel de Instituto de Córdoba luego de su desafección inicial. Amicucci y Pedano abandonaron el equipo: sobre ellos dos no pesa ningún tipo de responsabilidad penal.

“Da mucha bronca que siga jugando como si nada mientras yo perdí una pierna. A mí me cagaron la vida”, dice Milagros, que se encuentra bajo tratamiento psicológico y no pudo comenzar el último año del colegio secundario. “Tengo mis bajones”, reconoce, y cuenta que ni Elías ni Peyretti se comunicaron con ella después del choque.

“La herida, gracias a Dios, está cicatrizando bien, pero esto recién empieza y va a ir para largo”, aporta Verónica, mamá de Milagros, en diálogo con TN. Y agrega: “Este año, lamentablemente, lo perderá. ‘Mili’ tiene que empezar con rehabilitación y amoldar la pierna para el día en que le coloquen la prótesis”.