Roban leche para consumo en un tambo de Lobos: “Da mucha pena que la gente tenga que llegar a esta situación”



“Es algo que nunca me había sucedido, para nada común, entraron varias veces al tambo, antes que nos dimos cuenta. Ahora, sabemos como es el movimiento e interpretamos que fueron varias veces. Cuántas, no estoy seguro y cada vez fue un robo pequeño de 20, 30 litros o 50 litros de leche, entran caminando y se van de igual modo”. 

Así cuenta Gustavo Augel, tambero de la zona de Lobos, provincia de Buenos Aires.

Y continua “mi tambero los vió y desde allí empezamos a sacar conclusiones” . El último domingo, cuando el hombre se levanta a eso de las tres de la mañana para hacer el tambo, sorprendido vio como que, de sala donde esta el tanque de leche, salen tres personas caminando con bidones en la mano, y se van cortando campo como si nada".


"Es decir, no es que salen asustados, que los está corriendo un perro, si no como si estuvieran saliendo del supermercado. Desde la casa del tambero, se ve muy bien todo porque esta iluminado. Dejamos luces encendidas para que se vea nada más”.

Señala Gustavo.

Según contó, de salida caminan con rumbo hacia la parte de atrás del campo, “no para la ruta y eso es lo que más me preocupa porque estoy en un lugar muy descampado a 20 km de la ciudad de Lobos y a 20 km de San Miguel del Monte. Justo en el medio sin asentamientos, ni barrios como para decir que puede ser una zona peligrosa”.


“Y lo más curioso es que para el fondo del campo solo pueden cortar más campos porque no hay caminos zonales hacia ese rumbo. Es una situación muy rara y que da mucha pena y es muy triste que la gente tenga que llegar a esta situación. Esconderse y venir de madrugada a robar un poco de leche”.

Dijo con tristeza.

Le entristece el país en el cual nos hemos convertido, a la condición que hemos llegado, y le parece que es muy difícil revertir estas situaciones. 

“Porque en verdad, si bien sabemos que no puedo vender leche cruda si viene alguien durante el día, que no puede dar de comer a los hijos te lo doy, no tengo problema”.

“Tampoco es que el tambero esta lleno de plata, por el contrario, trabajamos, pero nos esta pasando que es una lucha desigual entre gente que trabaja y gente que no, y así como hoy estan robando leche, no se si mañana van a venir a robar una batería o una rueda del tractor”.

Sostuvo con cierto temor.

“Estoy hace 25 años que en el tambo, y tomé la posta que dejaron mi viejo y mi vieja y ellos a su vez la posta que dejó mi abuelo. Es decir que vengo de una familia con más de 60 años en el tambo. Mi abuelo arrancó en Pilar, en el paraje Villa Astolfi, ordeñando a mano con el ternerito al pie.

"Luego siguió mi mamá que se mudó a Lobos en el año 95 y con mi viejo vivieron la época de la modernización de los tambos cuando se pasó al brete a la par, en fosa. A mi me tocó la modernización con los equipos de frío y las nuevas instalaciones. Y no recuerdo haber vivido una situación como esta”.

Describió Gustavo para finalizar.