Iba a trabajar y fue baleado en un tiroteo entre ladrones y policías: El desgarrador pedido de su familia



"Mi marido fue a trabajar y terminó herido de bala".

Resume Daniela Villalba. Las circunstancias son confusas. Delincuentes asaltaron a un vecino del barrio La Sirena, en Florencio Varela, y le llevaron su vehículo. Entonces, el damnificado subió a otro auto con su hija policía y persiguieron a los ladrones a los tiros, cuenta la mujer. En medio de esa persecución, su esposo fue baleado. 

"No quieren tomarnos la denuncia y no podemos pagar un abogado. Todo va a quedar en la nada".

Reclama.

Todo ocurrió a las 7.30 del último martes 24 de agosto cuando Esteban Ibarra, de 32 años, salió de su casa, ubicada en Azara al 1000, en esa localidad en el sur del conurbano bonaerense. Caminó pocos metros cuando una bala le impactó en la pierna izquierda y lo dejó tendido en la vereda.

En la calle, relata su esposa, circulaban una camioneta y un auto en persecución, y sus ocupantes, a los tiros.

"A unas tres cuadras de mi casa le habían robado una camioneta Nissan roja a Francisco Ferreira, que tiene un lavadero. Tras el robo, él salió con su hija policía Diana Ferreira en un Fiat uno negro a perseguir a los delincuentes".

Dijo la mujer.


Y continúa: 

"Cuando giran hacia la calle de mi casa, le dan el tiro a mi marido. Ambos vehículos iban con las ventanillas bajas y los cuatro ocupantes, incluso el conductor, con arma de fuego en mano y medio cuerpo para afuera tirando tiros hacia los costados".

Quien efectuó el disparo que hirió a Ibarra es uno de los interrogantes que tiene su familia, aunque la propia víctima y testigos contaron que los responsables son los Ferreira porque "eran los que tiraban para adelante y los costados". "Los ladrones sólo querían escapar porque ellos disparaban mucho", afirma la esposa.

En búsqueda de pruebas, vecinos entregaron a la familia del herido algunas grabaciones de cámaras de seguridad particulares, que registraron la persecución entre los ladrones y los policías. Esas imágenes también fueron aportadas al fiscal Darío Santiago Provisionato, a cargo de la Unidad de Funcional de Instrucción N°1.

"No quisieron tomarnos la denuncia en la Comisaría N°2 y la Fiscalía solo lo citó a declarar como testigo, no como víctima. No tienen en cuenta que él fue quien recibió el tiro".

Explica Daniela. La posibilidad de contar con un abogado es muy lejana para la familia, ya que aseguraron no contar con los medios para pagar uno.

Tras el disparo, Ibarra estuvo internado tres días y volvió a su casa, pero no puede trabajar, mientras ella trabaja en su puesto de venta de roba usada en una feria local para mantener a sus tres hijos de 5, 6 y 9 años.

Al respecto, la mujer reclama: 

"El dueño de la camioneta robada ya le cambio el vidrio, la pintó y tiene hasta custodia en la casa. Después de que él y su hija salieron a tirar más de 40 tiros en el barrio nos ofrecieron plata pero como no acepté, me dijeron que vaya a la fiscalía, que nadie me iba a ayudar. Y así fue".

Para exigir justicia, la familia realizó una marcha.

 "Ese día vinieron todos los jefes de la Comisaría 2° y el titular de Seguridad del municipio de Florencio Varela pero un rato. Hasta ahora, no tengo noticias de nadie".

Agrega.

"Mi marido es un hombre muy trabajador, nunca se quedó quieto, siempre se la rebuscó. Es una persona muy querida en el barrio. Todo parece que va a quedar en la nada", lamenta Daniela. Y concluye: "Desde que pasó esto, mis hijos no quieren ir a la escuela porque dicen que les pueden dar un tiro si caminan por la calle. Me rompe el alma y trato de contenerlos pero es muy díficil para todos".




 

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