Una maestra denunció a un kinesiólogo por abuso sexual


Una docente de la ciudad de Cañuelas presentó una denuncia penal contra un kinesiólogo al que acusa de haberla manoseado en sus zonas íntimas durante una sesión de kinesiología que tuvo lugar en su consultorio particular.

La causa -que se encuentra en la etapa preliminar de investigación- quedó radicada en Fiscalía 1 del Dr. Lisandro Damonte, quien ya solicitó la provisión de un botón antipánico para a la víctima.

De acuerdo a  InfoCañuelas, el 23 de abril la docente concurrió al consultorio del kinesiólogo y quiropráctico M. B. para continuar el tratamiento de su rodilla, iniciado unas semanas antes.

Luego de las maniobras sobre la articulación afectada el profesional despidió a los dos pacientes que tenía en los boxes adyacentes y le indicó que se pusiera de espaldas para hacerle unos masajes en el cuello debido a una molestia en las cervicales.

La mujer describió en la denuncia que durante estos masajes el kinesiólogo intentó atraerla hacia él, que sintió sus gemidos, que repentinamente le tomó un pecho por debajo de la ropa y con la otra mano presionó su abductor por encima de la ropa, cerca de la vagina. 

Luego la apoyó contra él, rozándole su miembro erecto. Recordó que durante esos instantes la secretaria preguntó desde el exterior: 

“M., ¿hago pasara Luciano del Club?” a lo que el kinesiólogo respondió que no.

Acto seguido la dio vuelta desde la cintura y la arrojó contra la camilla con la respiración agitada, como si estuviera eyaculando. Finalmente le dijo: 

“¿Querés que te coloque el aparato?”.

La denunciante se retiró del box observando que estaba sola pero que había más pacientes en la sala de espera. Aclaró que durante los segundos que duró la situación de abuso intentó desprenderse del hombre, pero que no pudo porque ejercía mucha fuerza, y que tampoco pudo gritar porque se encontraba paralizada, en estado de shock. 

Mientras le daba a la secretaria unos datos que le había solicitado notó que el kinesiólogo salía tranquilamente del box y que se sentaba junto a su próximo paciente, quien le preguntó si había podido “colocar el aparato” a lo que respondió entre risas: “Todavía no pude, estoy en fase 4”.

La víctima está siendo asistida por la abogada Nicolasa Boccarratto, quien este lunes se presentará en la Fiscalía para asumir su representación.

La letrada explicó que la víctima es una mujer casada, de alrededor de 50 años, maestra en un jardín de infantes del distrito y madre de una adolescente.

“Ese día, cuando llegó a su casa, mi clienta no dijo nada porque se sintió avergonzada. Solamente lo habló con una amiga y con nadie más. A los pocos días, en su trabajo, la notaron rara. En un momento se quebró y comentó lo sucedido. Sus compañeras le dijeron que no tenía que sentirse avergonzada ni culpable, porque ella no lo había provocado ni había hecho nada para generar esta situación, y entonces la impulsaron a hacer la denuncia, que realizó el 30 de abril en la Comisaría de la Mujer. Su objetivo es que esto no le vuelva a pasar a nadie más”.

Dijo Boccarratto.

“Su esposo la está acompañando, vinieron juntos a verme, y su hija también está interiorizada de lo que sucedió”.

Añadió.

Destacó que la víctima ya realizó la denuncia vía mail ante la obra social (OSDE) y que en breve lo hará tanto en el colegio de kinesiólogos como en el Club Cañuelas.

La letrada dijo que en su teléfono particular (2226 49-8464) está dispuesta a recibir denuncias de otras mujeres que hayan pasado por la misma situación en alguna sesión kinesiológica y que incorporará a la causa de la UFI 1 toda la información que reciba.

El profesional denunciado, además de desempeñarse en el ámbito privado, colabora con el plantel de primera del Cañuelas Fútbol Club y además asiste a algunos jugadores de inferiores.


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