VILLA GESELL: Le cerraron el local el sábado y lo aprehendieron pero asegura que no estaba ejerciendo actividad comercial

 


Andrés Vega es el encargado del bar “FAM” en donde el día sábado se hizo presente personal de Inspección Municipal para labrarle un acta por la presencia –según el parte oficial del municipio- de 110 personas en su interior más allá de las 2 de la madrugada. Sin embargo, el comerciante sostiene que el sitio estaba cerrado, reconoce que había gente adentro pero que no se estaban vendiendo bebidas, ya se habían recolectado mesas y sillas de la zona abierta y que se esperaba que terminaran de consumir para invitarlos a retirarse.

 

En lo que parece “un gris” dentro de la legislación provincial y municipal, Andrés en su derecho a réplica que le solicitó a CNM sostiene que “las persianas estaban bajas y la barra cerrada”. Argumenta que “por respeto” aguardaban la salida paulatina de los clientes y que lo hacían con camaradería para no echarlos.

 

No obstante, sabían que iban a ser multados por Inspección en cuanto los vieron arribar pero todo derivó en una trifulca que llevó a que Vega termine aprehendido por resistirse a la autoridad y causarle, según el parte oficial, lesiones leves a una agente municipal.

 

 “No había 110 personas ni había una fiesta clandestina. Las personas que había estaban consumiendo desde antes de las 2 de la mañana. Estábamos esperando que terminaran su bebida y se vayan porque no queremos echar al turista”.

 

Una vez evacuado el sitio luego los agentes quisieron ingresar y allí se produjeron los altercados porque el comerciante esgrimió que no podían hacerlo porque el sitio estaba cerrado.

 

“No tienen injerencia sobre el inmueble. Además, puedo aplicar el derecho de admisión. Se los pedí con ímpetu y hubo un intercambio de palabras. Le agarré una carpeta a una de las chicas y ella dijo que era violento. No tenía que aportar datos del comercio porque ellos lo tienen. Tengo testigos que no agredí a la trabajadora municipal que nunca se quiso identificar. Se llamó a la policía, me apartaron el local y luego me llevaron, sin decirme nada, junto a otras personas que nada tenían que ver. Me amenazaron que me iban a romper el brazo”.

 

 

Si bien se difundió la información de clausura del sitio jamás fueron notificados de esto y sostienen que accionarán judicialmente por lo sucedido dado que cuentan con testigos y algunas grabaciones en video.

 

 

“Creo que les falta instrucción sobre el tema a los inspectores”, esgrimió el encargado del bar.

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