MADARIAGA -PRIMERO EN CNM: La policía hizo un relevamiento vecinal en el Barrio Norte


Archivo: en septiembre de 2019 la vivienda fue allanada

Los detalles publicados durante toda la jornada del sábado por este portal pusieron en evidencia una problemática que desde hace tiempo afecta a casi una decena de vecinos: una casa de Saavedra casi Caseros se convirtió en un punto en donde hay ruidos molestos y constantes amedrentamientos a quienes tengan la osadía de denunciarlos.


La fiscal Verónica Zamboni, de turno este fin de semana y de la fiscalía especializada en estupefacientes, fue sobre quien recayó la causa por resistencia y atentado a la autoridad agravado.


Es que en las primeras horas del sábado, en esa vivienda, había una fiesta y la concurrencia fue tal que la música y los allegados estaban en plena calle. Cada vez qué pasó la policía por los reclamos de los vecinos, los concurrentes se les reían y los invitaban a participar.


Recién a las 5 de la mañana estallaron los cruces entre los efectivos y los que aún permanecían sobre calle Saavedra. Todo terminó con disparos de postas de goma, 3 aprehendidos y móviles golpeados por botellazos y algún otro elemento contundente.


Zamboni aprovechó el clamor vecinal que expresamos en las notas publicadas por CNM y ordenó a las policías recorrer cada una de las casas de la manzana. La fiscal no podía perder la oportunidad que se le presenta ante este caso dado que en sus casi 100 investigaciones que tiene por venta de estupefacientes de Madariaga, ese domicilio aparece entre los mencionados. Con los vecinos en estado de enojo y excitación lo mejor era obtener datos de ellos.


Hasta casi las 22 horas los policías accedieron a cada una de las viviendas y escucharon los relatos. Quién, quiénes y cuándo se congregan allí. Los nombres de personas que tienen antecedentes se reiteraron. Siempre los mismos apellidos se anotaron en las papeletas.


Para la policía fue una oportunidad de oro también porque tuvieron la oportunidad de tener proximidad a los afectados, escucharlos y entenderlos. Con estos datos ellos también sabrán a quienes se enfrentan y cómo actuar ante nuevos llamados de quejas.


Ayer la “casa del desbande” lucia cerrada. Todos se fueron y hubo silencio. Durante la tarde, quienes estaban a cargo de la misma, intentaron ensayar alguna especie de disculpa y contar su versión de los hechos. Pero era tarde, el caso ya había sido publicado en CNM, los del vecindario les habían perdido el miedo y estaba en boca de toda la sociedad.

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