GESTO CONMOVEDOR: Bomberos salvaron la casa de su tía, y el niño para agradecerles, les ofreció todo lo que tenía: 20 pesos


“Los bomberos les salvaron la casa a mis tías Lore y Patri, y yo les quise agradecer dándoles los 20 pesos que me habían dado por hacer los mandados”.

Contó Sergio Vallejos, el nene de 12 años de Barrio El Tizón, de Virrey del Pino, que emocionó a los Voluntarios de La Matanza.

El incendio se había producido en un campo lindero al borde de una tosquera abandonada, y el trabajo de extinción demoró más de dos horas porque las inusuales altas temperaturas de agosto impedían a los bomberos del destacamento de Virrey del Pino acceder a la parte baja. 

Debían hacerlo desde un sector más alto del terreno, pero las llamas altas y el humo denso dificultaban el trabajo.

“Cuando terminamos la extinción decido subir hacia el plano y me encuentro con un chico en la puerta de una de las casas que había estado en riesgo si se extendía el fuego. Nos agradeció y me quiso dar la propina que había recibido por los mandados. Es un nene con un corazón de oro, de buena madera”.

Contó Claudio Quinteros.

El gesto del nene emocionó a todos porque, aunque están acostumbrados a que la gente les agradezca por su labor, lo diferente en este caso es el hecho de que él quiso darles lo único que tenía como reconocimiento por haber salvado la casa de su tía.

Quinteros, el bombero que habló con Sergio, se destaca por su trabajo solidario y, cuando cobra el aguinaldo, suele comprar juguetes para regalar a los chicos.

“Siempre veo el gesto y agradecimiento cuando les llevás algo. A este niño no le llevé nada, solo hice mi función y él me agradeció con lo único que tenía. Fue emocionante. Esa plata tiene el valor de la deuda externa para mí, por lo honesto de la situación”.

Aseguró.

Al ver la labor de los bomberos, Sergio decidió que quiere ser como ellos: “Me gustaría arriesgar mi vida para salvar a otro. Quiero ser bombero cuando sea grande porque me gustó mucho cuando los vi trabajar”, contó el nene, que adora el fútbol y es hincha de River.

Su madre, Yésica Barreto, está orgullosa por los valores de su hijo y destaca que siempre tiene el espíritu de ayudar a quien lo necesite. Por ejemplo, cuenta que cuando lo manda a comprar comida para los perros, el niño llega con la mitad porque en el camino de vuelta les va dando a los de la calle.

“Él me dijo que se había sacado una foto con los bomberos, no me contó nada de los $20 porque lo vivió como algo normal y ahora está sorprendido por la repercusión que tuvo”.

Sostivo orgullosa la mamá.

La historia se coronó con una foto del nene junto a los bomberos de Virrey del Pino frente a la autobomba con la que acudieron a la emergencia, y con una invitación especial: los Voluntarios lo esperan en el cuartel para que vaya a conocerlo cuando termine la cuarentena del coronavirus.

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