HIGIENE URBANA: El impacto de la cuarentena en la separación de residuos: Los cartoneros no pueden trabajar por el riesgo del coronavirus

Las cooperativas de recicladores urbanos dicen que los vecinos volvieron a tirar la basura orgánica junto a la reciclable. Mientras tanto, la cantidad de basura que se desecha en la Ciudad disminuyó un 10%.
Ya no se ven circular por las calles los camiones gigantes, muchas veces desvencijados y cargados de cartones casi hasta el límite de lo imposible. El de los cartoneros es otro de los grupos de trabajadores impactados por esta crisis global del coronavirus. Son seis mil recuperadores urbanos que tuvieron que dejar sus tareas, arrumbar sus carritos y postergar la separación y la venta del material reciclable. Antes de la pandemia, estaban recogiendo 500 toneladas de reciclables al día. Ahora sería un peligro que lo sigan haciendo: el coronavirus persiste hasta varios días sobre las superficies y el riesgo de contagio al manipular esos materiales recuperables es alto.
“Estamos devastados. Los compañeros están en sus casas, sin poder trabajar, hacinados. En general, tienen familias numerosas y viven en casas precarias. No hay sostén para estos trabajadores que son el eslabón más vulnerable de todo el sistema de recolección”, se lamentó Jorge Olmedo, de la Cooperativa del Oeste.

Junto a otras tres cooperativas –Alelí, Primavera y Baires Cero- conforman un “bloque sur” de recolección de residuos reciclables, ya que operan en esa zona de la Ciudad. Los camiones están parados y el depósito, vacío. “Me preocupa que la gente está volviendo a tirar la basura reciclable otra vez con los orgánicos.
 Fueron muchos años de educación sobre la separación de residuos en origen”, dice Olmedo. Piensa que cuando las cosas vuelvan a la normalidad, habrá que volver a empezar, sobre todo con las familias que fueron más reticentes a la tarea de separar en sus casas.
 Quieren proponerle a la Ciudad un cambio en el procesamiento de los reciclables mientras dure esta emergencia. Una posibilidad es trabajar con equipos de seguridad específicos para evitar contagiarse, como por ejemplo, barbijos, guantes, mamelucos, etc.

En provincia de Buenos Aires, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), estableció el 19 de marzo que "los residuos secos reciclables provenientes de la recolección diferenciada, recolección puerta a puerta y de contenedores de residuos secos reciclables deberán estacionarse en plantas de clasificación un mínimo de 12 (doce) horas antes de ser manipulados para su clasificación". Además determinó que en "las plantas de clasificación y galpones de acopio se deberán realizar descacharreos y desinfecciones periódicas".

Sin embargo, en el Gobierno porteño entienden que no hay alternativa frente a este escenario que impone la pandemia del coronavirus. "En este contexto estamos tratando de tomar las mejores decisiones y las medidas de protección necesarias. No es posible que sigan en contacto con los residuos. La prioridad es la salud", sentenciaron desde el área de Espacio Público e Higiene Urbana.

Los cartoneros que trabajan en la Ciudad reciben un subsidio de alrededor de $17.000 por mes y las cooperativas manejan camiones en comodato y también reciben un subsidio al combustible. Desde el Gobierno porteño confirmaron que los trabajadores continuarán recibiendo ese subsidio. Hay cooperativas que tienen 90 integrantes, como la del Oeste, y otras que son más numerosas, como Alelí o la que coordina Juan Grabois -El Amanecer de los Cartoneros-, con alrededor de 3.000 cooperativistas.
El mayor peligro del coronavirus, como ha informado la Organización Mundial de la Salud y los especialistas infectólogos, es su propagación y la mortandad en poblaciones vulnerables.

Mientras tanto, los casi 90 Puntos Verdes continúan operativos, excepto los que están ubicados en plazas y parques. No tienen atención personalizada, pero se pueden dejar las bolsas verdes, y bien cerradas, junto a los puestos. "Mientras podamos acopiar los reciclables, lo haremos. Lo cierto es que estamos transitando una situación que se modifica día a día. No sabemos aún si este 'aislamiento social preventivo y obligatorio' se extenderá más allá del 31 de marzo o no. Son momentos muy complejos y tenemos claro que lo primero es la salud. Por otra parte, confiamos en que en muchas familias el reciclaje ya es un hábito. Cuando todo esto pase, creemos que podremos volver a la normalidad", dijeron desde el área.

La ciudad posee 15 Centros Verdes, que son los sitios gestionados por las cooperativas. En estos galpones los recicladores urbanos clasifican el material por tipo y condición, se pesa, se enfarda y luego sale a la venta.
 En los dos primeros días de aislamiento obligatorio, en la Ciudad se registró una merma del 10% en el volumen de residuos. Es pronto para evaluar la dinámica de lo que ocurre con la recolección. También está sin operar la planta de áridos de Villa Soldati. En ese sitio se procesan todos los días 3 mil toneladas de residuos de obra y construcción, que obviamente por estos días no se están generando por la paralización de los trabajos.

Por otra parte, en estos días la Ciudad organizó un plan alternativo de desinfección del espacio público, con lavandina: hidrolavado de calles, veredas, sumideros, mobiliario urbano, parques, plazas y contenedores. En inmediaciones de hospitales, farmacias, terminales y geriátricos se realiza todos los días, según explicaron desde el Gobierno porteño. En los contenedores se colocará en los próximos días un mensaje de concientización a los vecinos sobre el lavado de manos.


Mientras tanto, la Ceamse (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) difundió un video en redes sociales para pedir que en las viviendas en donde hubo enfermos o sospechosos se cierre muy bien la bolsa y se la coloque dentro de otras dos, para evitar que se desgarre y se disemine el virus.