El norte del litoral argentino se prepara para una nueva jornada crítica. Esta noche vuelven las lluvias y tormentas a toda la franja norte de Corrientes y a la provincia de Misiones , con una alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional que estará vigente hasta mañana.
Según destacó la meteoróloga Marina Fernández, las precipitaciones podrían acumular hasta 100 milímetros en algunas zonas. Esto representa la caída de una cantidad significativa de agua sobre un terreno que ya no tiene capacidad de absorción, como ha podido observar el periodista Alan Ferraro durante su recorrido por las zonas más afectadas de la provincia. “Ya no tiene capacidad de absorción el terreno. Entonces toda el agua que caiga se va acumulando”, explicó.
La particularidad de este episodio es que el suelo del litoral ya se encuentra completamente saturado por las lluvias de los últimos días. Cualquier milímetro adicional de precipitación se acumulará directamente en superficie, lo que agravará la situación en zonas anegadas desde hace dos semanas.
A esto se suma el impacto sobre los ríos: las lluvias también afectarán al sur de Brasil, cuencas que alimentan al río Iguazú, al Paraná y al Uruguay, señaló la meteoróloga. Los ríos ya están encima del nivel de evacuación en varias localidades del litoral y se espera que registren una segunda ola de crecida en los próximos días, cuyo efecto se irá sintiendo río abajo con el avance de las horas.
El cuadro se completa con temperaturas extremas. En Formosa, la combinación de calor y humedad generó una presión térmica que se extendió hasta la tarde, con registros por arriba de los 30 grados. Las condiciones de inestabilidad meteorológica se mantendrán al menos durante todo el fin de semana.
En su recorrido por el litoral, el equipo de TN constató que es imposible acceder a Colonia Benítez por los caminos anegados.
En San Martín, Puerto Vilelas, el panorama es similar a otras localidades: la gente se vio obligada a salir de sus casas e instalarse en casillas improvisadas sobre la banquina hace dos semanas. Pero la situación empeoró con las tormentas, ya que algunas chapas se volaron y varios de los vecinos perdieron sus refugios.
Una vecina aseguró que la municipalidad de Vilelas solo les entregó a los habitantes de Tres Bocas “10 palmas, un poquito de clavo, alambre, 7 u 8 metros de nylon y 20 chapas” .
Los vecinos de la localidad intentan reubicarse en la misma zona y resistir para no tener que abandonar a sus animales, principalmente vacas que no pueden alimentarse porque el pasto quedó bajo el agua.
Mientras las personas esperan aguantar los efectos del Niño, se presentan grupos de voluntarios e iglesias que llevan comida. También les llevan ropa y calzado para que los damnificados puedan vestirse con prendas secas, porque todas sus pertenencias quedaron bajo el agua.
Otro hombre que estaba en San Martín aseguró que estaba reuniendo mercadería para los damnificados de Tres Bocas. “Lo están pasando peor que acá”, alertó. “Necesitamos ropa, colchones, frazadas, chapas, lo que esté en el corazón de la gente donarnos”, pidió
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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