
Las cajas de pizza tienen pequeños agujeros en los costados que cumplen una función importante durante el traslado de la comida. Aunque suelen pasar desapercibidos, estos orificios forman parte del diseño del envase y ayudan a controlar la humedad que se genera cuando la pizza recién salida del horno queda dentro del cartón.
Cuando la pizza caliente se guarda en una caja, el calor y el vapor de agua quedan parcialmente atrapados. Si la humedad se acumula, la masa puede perder parte de su textura crocante y volverse más blanda antes de llegar a la mesa.
Los pequeños orificios ubicados en los laterales permiten que parte del vapor de agua salga al exterior y favorecen el intercambio de aire. De esta manera, ayudan a reducir la humedad acumulada dentro del envase.
Entre sus principales funciones se encuentran:
El cartón es un material liviano, económico y fácil de transportar. Además, permite fabricar envases que se pliegan, se apilan y se adaptan al tamaño de las pizzas.
Estas son algunas de sus principales ventajas:
Cuando la pizza permanece dentro de un recipiente cerrado, el vapor que desprende puede condensarse en las paredes y en la tapa. Parte de esa humedad vuelve a entrar en contacto con la masa y puede hacer que pierda su textura original .
Como resultado, la base puede quedar más blanda y menos crocante. Sin embargo, los agujeros no garantizan que la pizza conserve su textura perfecta: también influyen la temperatura, el tiempo de traslado, el tipo de masa y la cantidad de ingredientes.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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