
El minibar fue durante años casi una presencia obligatoria en las habitaciones de hotel . Una pequeña heladera con bebidas, chocolates y otros productos que los huéspedes podían consumir durante su estadía.
Sin embargo, el tradicional minibar comenzó a perder protagonismo. Distintos hoteles decidieron eliminarlo o reemplazarlo por opciones más simples , en una tendencia relacionada con los costos de mantenimiento, el consumo de electricidad y los cambios en los hábitos de los viajeros.
La decisión de retirar el minibar no responde a un único motivo. Para los hoteles, mantener este servicio implica gastos y tareas que muchas veces no se justifican por el nivel de uso.
Entre las principales razones aparecen:
A simple vista, tener una pequeña heladera con bebidas parece un servicio sencillo. Sin embargo, cada habitación con minibar requiere una serie de controles adicionales .
El personal debe revisar los productos, controlar las fechas de vencimiento, reponer aquello que falta y comprobar los consumos. En un hotel grande, con cientos de habitaciones, estas tareas se multiplican.
Además, los productos suelen venderse a un precio superior al que tienen en un supermercado. Eso hace que algunos huéspedes directamente prefieran no utilizarlos.
Los minibares tienen otra característica: deben permanecer conectados para mantener frías las bebidas , incluso durante los períodos en los que la habitación está vacía.
En un establecimiento con una gran cantidad de habitaciones, mantener cientos de pequeños refrigeradores funcionando de manera permanente representa un consumo energético que algunos hoteles buscan reducir.
A esto se suma una preocupación cada vez mayor por disminuir el desperdicio y el consumo innecesario de recursos dentro de los establecimientos hoteleros.
Eliminar el minibar no significa necesariamente que el huésped se quede sin una heladera.
Una de las alternativas que adoptaron algunos hoteles consiste en colocar una heladera vacía , sin productos a la venta. De esta manera, el viajero puede utilizarla para guardar sus propias bebidas o alimentos.
Así, el hotel puede mantener la posibilidad de ofrecer alimentos y bebidas sin asumir el costo de controlar un minibar en cada habitación.
La desaparición del minibar también se relaciona con una transformación más amplia en las habitaciones modernas.
Los hoteles buscan aprovechar mejor el espacio y reducir aquellos elementos que los huéspedes utilizan poco . En determinados establecimientos también se redujeron otros componentes tradicionales, mientras que ganaron espacio servicios tecnológicos y áreas más funcionales.
Por eso, aunque el minibar todavía está presente en numerosos hoteles, ya no es un elemento indispensable como lo fue durante décadas .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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