
Las terrazas pueden lucir impecables a simple vista, pero muchas veces dejan pasar agua al piso de abajo cuando llueve. Frente a este problema, los albañiles coinciden en que hay un método infalible: colocar una malla de fibra de vidrio sobre el cemento para reforzar la impermeabilización y evitar las temidas goteras.
El procedimiento consiste en aplicar un mortero impermeabilizante flexible y reforzarlo con la malla, lo que ayuda a prevenir la aparición de pequeñas fisuras. Eso sí, la clave está en que los materiales sean compatibles y en seguir los pasos correctos durante la aplicación.
La función de la malla no es mágica, sino que su verdadero aporte está en cómo se integra al revestimiento protector, reforzando la superficie y limitando los efectos de las microfisuras que pueden aparecer por los cambios de temperatura.
Las terrazas están expuestas a variaciones térmicas que pueden generar movimientos y fisuras en el piso. Por eso, los sistemas de impermeabilización requieren prestaciones superiores a las de un simple mortero.
La malla de fibra de vidrio se utiliza para reforzar el revestimiento y prevenir la formación de microgrietas . No reemplaza la reparación de grietas importantes ni permite ignorar las juntas estructurales, pero es una medida preventiva muy efectiva.
Un detalle fundamental es elegir una malla resistente al medio alcalino , especialmente en revestimientos cementosos, y seguir siempre las indicaciones del fabricante. La malla debe quedar completamente integrada en el espesor del impermeabilizante, nunca a la vista ni apenas apoyada sobre la superficie.
A veces, incluso aplicando todos los pasos correctamente, el agua puede seguir filtrándose. Esto suele deberse a un encuentro mal resuelto en zonas críticas como esquinas, uniones con paredes o desagües.
En estos puntos, los albañiles recomiendan utilizar bandas de impermeabilización o medias cañas compatibles con el sistema elegido. Las juntas estructurales también requieren un tratamiento específico: cubrirlas solo con mortero y malla no es suficiente.
Por último, es fundamental respetar el tiempo de curado y elegir el acabado adecuado para la impermeabilización. Algunos productos necesitan quedar protegidos bajo un revestimiento, por lo que antes de colocar baldosas conviene verificar los plazos y usar un adhesivo compatible.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes