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Fue testigo del primer encuentro entre Francisco y León XIV antes de que fueran Papas: “Su amistad nació en la Argentina”

Robert Prevost llegó a pensar que Jorge Bergoglio nunca lo nombraría obispo. Habían tenido una diferencia cuyo motivo todavía se desconoce y, según el testimonio de un sacerdote que conoció de cerca al actual papa León XIV, el religioso estadounidense creyó que aquella posibilidad había quedado descartada.

Sin embargo, años después, Bergoglio no solo lo nombró obispo , sino que lo llevó al Vaticano , lo convirtió en cardenal y depositó en él una confianza que resultaría fundamental para su futuro. Los primeros antecedentes de esa inesperada relación se remontan a Buenos Aires , donde ambos compartieron una misa en agosto de 2004 , mucho antes de convertirse, uno después del otro, en Papas.

La historia tiene un testigo particular: el padre Pablo Hernando Moreno , sacerdote agustino que acompañó a Prevost durante siete días por el norte argentino y que, años más tarde, encontró una foto de aquella celebración entre las pertenencias de un obispo fallecido.

En diálogo con TN , el padre Pablo reconstruyó cómo fueron los primeros contactos entre los dos religiosos, qué sabe de las diferencias que habrían tenido y por qué cree que, con el paso del tiempo, Francisco llegó a reconocer en Prevost a uno de sus colaboradores más importantes .

La entrevista se realizó en la parroquia San Agustín , en Recoleta. Detrás del sacerdote se levantaba el mismo altar frente al que Bergoglio y Prevost habían sido fotografiados 22 años atrás. La imagen es conocida, pero la historia que permite contar va mucho más allá de aquel encuentro.

En agosto de 2004, Robert Prevost llegó a la Argentina como superior general de la Orden de San Agustín . Su visita estaba vinculada con un congreso dedicado al pensamiento del santo y con distintas actividades de las comunidades agustinas del país.

Durante su estadía inauguró una biblioteca especializada en estudios agustinianos en Villa Pueyrredón. También participó de una misa celebrada el 28 de agosto, día de San Agustín , en la parroquia del mismo nombre, sobre la avenida Las Heras.

La ceremonia fue presidida por Jorge Mario Bergoglio , entonces arzobispo de Buenos Aires . Entre los religiosos presentes también estaba monseñor Cipriano García, obispo de Cafayate.

Una foto registró a los tres frente al altar. Pero entonces, el encuentro no tenía nada de extraordinario . Bergoglio todavía estaba lejos de convertirse en Francisco y Prevost era un religioso que recorría las comunidades de su orden.

Nadie podía anticipar que los dos hombres que estaban parados uno al lado del otro en una iglesia en Buenos Aires, terminarían ocupando el lugar más importante de la Iglesia católica .

El padre Pablo no estuvo presente en esa misa. Conoció personalmente a Prevost poco después, cuando fue a recibirlo al aeropuerto de Salta para acompañarlo en una recorrida por el norte argentino . Sin embargo, conserva un recuerdo material de aquella celebración: la foto que había quedado en poder de monseñor Cipriano García .

Después de la muerte del obispo, Pablo recibió parte de sus pertenencias y encontró la imagen mientras revisaba un álbum.

“Ahí estaba la foto, así, en un álbum más , sin darle mayor importancia, porque ver a Bergoglio con el obispo de Cafayate era bastante normal ”, recordó el sacerdote.

La imagen adquirió otro significado con los años . En 2013, Bergoglio fue elegido Papa. Como si fuera poco, en 2025, Prevost se convirtió en su sucesor. Así, lo que había sido el registro de una misa pasó a ser un testimonio de los primeros contactos entre dos hombres que llegarían a conducir la Iglesia.

La relación entre Bergoglio y Prevost no habría comenzado con la cercanía que alcanzó años después. Al menos, esa es la reconstrucción que hace el padre Pablo Moreno a partir de lo que conoce sobre ambos.

“Yo creo que todavía no se conocían Bergoglio y Prevost”, señaló al observar la foto de 2004. No obstante, según explicó el cura, los dos religiosos mantuvieron otros contactos vinculados con la presencia de los agustinos en Buenos Aires. Y en algún momento, durante esas conversaciones, habría surgido una diferencia .

“ Bergoglio nos dijo que tuvo alguna pequeña diferencia con él en esos días , pero nunca supimos en detalle. Él tampoco la dice, el Papa tampoco nos cuenta de qué se trató”, sostuvo el padre Moreno.

Lo que el sacerdote recordó con nitidez es que el actual pontífice habría llegado a una conclusión tajante que comentó a sus allegados: Bergoglio nunca lo elegiría obispo .

El tiempo terminaría desmintiendo aquella impresión. Lo que Prevost creyó imposible no solo ocurrió, sino que marcó el comienzo de una nueva etapa en su carrera dentro de la Iglesia . El hombre que pensaba que Bergoglio nunca confiaría en él terminaría convirtiéndose en uno de sus colaboradores más cercanos.

En 2014, Francisco nombró a Prevost administrador apostólico de Chiclayo, en Perú, y obispo titular de Sufar . Al año siguiente, el religioso asumió como obispo de Chiclayo, una diócesis vinculada con buena parte de su trayectoria misionera.

En 2023 llegó una responsabilidad todavía mayor: Francisco lo convocó a Roma para ponerse al frente del Dicasterio para los Obispos , el organismo que interviene en los procesos de designación de obispos de todo el mundo. Meses después lo creó cardenal .

“ Resultó que se hicieron muy amigos ”, resumió el sacerdote entre risas y lágrimas de emoción y completó: “Esa evolución demuestra que las diferencias no necesariamente impiden construir una relación de confianza ”.

“Creemos, intuimos, que Bergoglio y Robert realmente se fueron conociendo mucho y se fueron valorando los dos. Y eso ocurrió en la Argentina. Eso comenzó en la Argentina ”, aseguró el religioso.

El padre Pablo Moreno también planteó una interpretación sobre los últimos años del pontificado de Francisco. Considera que la frecuencia de los contactos entre ambos y las responsabilidades que Bergoglio le confió a Prevost permiten pensar que pudo haber reconocido en él a alguien capaz de continuar su trabajo . “Lo intuimos, de alguna manera Francisco preparó a Robert para ser su sucesor”, expresó.

Pablo Moreno conoció personalmente a Prevost en el aeropuerto de Salta. Había ido a recibir al superior general de los agustinos para acompañarlo durante una recorrida por las comunidades religiosas del norte .

Hasta entonces lo conocía por fotos y por las cartas que enviaba a los miembros de la orden. “Enseguida empezamos a conversar, ya en el aeropuerto, y emprendimos el viaje hacia Cafayate”, recordó el padre Pablo.

Durante siete días compartieron caminos, visitas y largas charlas. Prevost preguntaba por la vida de Pablo, por su vocación y por las tareas que desarrollaban los religiosos en cada pueblo. También quedó impresionado por los paisajes, las montañas y los ríos que atravesaban durante el recorrido.

Hay un detalle que el sacerdote todavía recuerda con una sonrisa: el actual Papa llevaba una pequeña computadora portátil en la que tomaba notas mientras viajaban.

Aunque no era algo tan común en ese momento, Robert Presvot registraba así, de forma digital, la información sobre las comunidades, los sacerdotes y las actividades pastorales que conocía.

Pero lo que más le llamó la atención a Pablo fue la manera del actual Papa de relacionarse con los demás: “Él quiso venir solo a hacer esa visita, porque podía haber venido con un asistente. Me impresionaba ver que se interesaba por cada persona con la que hablaba, hacía miles de actividades y nunca pero nunca estaba apurado ”.

“Lo que te impacta siempre de Prevost es esa cercanía y ese interesarse por la vida de cada uno como si fuera el único en ese momento”, señaló Pablo.

Aquellos días también le permitieron conocer a un religioso que escuchaba con atención, preguntaba antes de opinar y buscaba comprender las necesidades de las comunidades.

El padre Pablo cree que el vínculo entre ambos pontífices también puede tener una expresión en el regreso de León XIV a la Argentina , el país que Francisco nunca llegó a visitar durante sus doce años de pontificado.

El sacerdote interpreta que el deseo pendiente de Bergoglio pudo haber quedado como una especie de compromiso espiritual para su sucesor: “Algunas personas que conocimos a los dos y el vínculo que sembraron, pensamos que hay algo que Francisco podría haberle transmitido a León : su deseo de que visitara la Argentina y Uruguay”.

Para el padre de la parroquia de San Agustín, la continuidad entre Francisco y León XIV no está solamente en las decisiones institucionales. También aparece en la importancia que ambos atribuyen al diálogo y al contacto con las personas.

Por eso, cuando se le preguntó qué le diría al Papa ante su llegada al país, Pablo volvió a pensar en aquel religioso que había conocido en Salta.

“ Lo único que ha cambiado es su hábito negro por su vestidura blanca , pero sigue conservando esa amistad, ese respeto, ese diálogo, esa cercanía con la gente”, aseguró.

La entrevista terminó frente al mismo altar de San Agustín donde Bergoglio y Prevost compartieron aquella celebración de 2004.

En la foto, los dos aparecen juntos, aunque todavía les faltaba recorrer buena parte de sus historias . Bergoglio sería elegido Papa nueve años después. Prevost llegaría al mismo lugar en 2025, tras una trayectoria marcada por la guía de Francisco.

Entre aquella misa y el último cónclave hubo diferencias, acercamientos y una confianza que creció con el tiempo. La imagen conserva el instante en que sus caminos se cruzaron en Buenos Aires . La historia posterior permite comprender por qué aquel encuentro terminó adquiriendo un significado que nadie podía imaginar.


Fuente: TN


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