
Antes de los golpes y un final que recorrerá el mundo por su caracter bochornoso, hubo un partido de fútbol que además de polémicas -muchas de ellas facilitaron el epílogo-, tuvo goles , golazos, lesiones y momentos de alto vuelo. De arranque, el partido mostró que no sería uno cualquiera.
El primer ataque fue de Rosario Central y el primer gol, de Estudiantes ... al minuto de juego. Con ese vértigo comenzó a jugarse el partido. El Canalla sacó del medio y se mandó en ataque por la derecha, Emmanuel Coronel se quedó corto con el pase que buscó a Ángel Di María y Ezequiel Piovi recuperó la pelota y le dio marcha, por el mismo carril pero en sentido contrario, a la jugada con que nació el primer tanto del partido.
Sin Coronel marcando esa punta, Tobio Burgos llegó sin mayores problemas al fondo, mandó el centro que cruzó Guido Carrillo para que Alexis Castro que conectó de primera para gritar el primer tanto de la tarde. Lo que siguió para el Pincha fue padecimiento, porque a los 12 minutos, Gabriel Neves dejó la cancha por un fuerte golpe en el brazo que lo sacó del partido. Lo reemplazó Jalil Elías, quien ocho minutos después debió ser reemplazado por una lesión muscular en la pierna derecha. Tres minutos más tarde, Ángel Di María clavó un golazo de tiro libre para empatar el partido.
El Pincha lo ganaba desde el vestuario pero pero en menos de 10 minutos quemó dos cambios y en un abrir y cerrar de ojos empataba. Antes de que se bajara el telón de la primera parte, esa tensión entre Central y Estudiantes que nació hace un año cuando el Canalla se alzó con el inesperado y, hasta entonces, inédito título de campeón de liga , se reeditó tras una revisión VAR .
Dario Herrera se acercó a la pantalla donde advirtió un rodillazo de González Pirez sobre Enzo Copetti . La “decisión fenal” (sic) fue penal . Inmediatamente el director de cámaras puso en pantalla a la Brujita con una sonrisa pronunciada y aplaudiendo la decisión de manera irónica. El cacique Medina, en cambio, se descargó de manera vehemente ya que consideró que el delantero de Central simuló la caída. En términos prácticos, Di María pateó el tiro junto al palo derecho para que el Canalla terminara el primer tiempo arriba, después de comenzar perdiendo al minuto de juego.
Allí, presente en el Madre de Ciudades, también se encontraba Claudio Tapia . Los hinchas del Pincha, que vieron demorado su ingreso al estadio por el operativo policial, estallaron con el ya famoso “Chiqui Tapia, botón...” dedicado al presidente de la AFA . Si faltaba algo para darle más contexto al asunto, el aporte de Herrera fue suficiente: no le mostró la segunda amarilla a Elías Verón por una falta a Adolfo Gaich.
Las malas noticias siguieron para el equipo de La Plata . A los 20 minutos se quedó sin cambios, porque en el reinicio sumó otros dos y luego Guido Carrillo debió ser sustituido por una lesión , la tercera del Pincha en el partido. Pero las cosas empeoraron para el equipo platense.
Estudiantes no renunció. Fue por la épica , merodeó con insistencia el área rival, siguió juntando bronca por un supuesto penal que el VAR no revisó y hasta una posible segunda amarilla para Elías Verón , de Central, que podría haber cambiado los términos en que se desarrollaba el partido.
A todo o nada, en los minutos finales el arquero de la selección uruguaya Fernando Muslera fue a buscar el cabezazo en un tiro de esquina, pero la cosa no prosperó. Central recuperó la pelota con el guardameta a 50 metros del arco. Julián Fernández cruzó el medio y a la carrera le pegó un zurdazo con el empeine para que le pelota dibujara una parábola perfecto hasta meterse junto al palo.
Aunque quedaban minutos por jugarse, esa acción le bajó la persiana al partido y le dio curso a los desmanes que cerraron la tarde de Santiago del Estero . Varios minutos después, el árbitro pitó el final para la estadística y así Central consumó la nueva estrella que festejó en medio del escándalo .
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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